Cara y Cruz

antonio-desde-el-cieloAunque aún estamos en febrero, se van conociendo los carteles y las grandes líneas de las ferias de la primera parte del año, incluida la de San Isidro, que son las que marcan el resto de la temporada. La consideración que en las mismas reciben los dos primeros espadas de la Región de Murcia es bien distinta.

Paco Ureña estará presente en la Feria de Fallas de Valencia, en Sevilla con los victorinos en el cartel más esperado de la Feria de Abril, y en Madrid en una encerrona para soñar el Día de la Comunidad, más otra tarde al menos en San Isidro y probablemente otra en el ciclo posterior. Todo ello además de otros muchos festejos, algunos ya anunciados a nuestros lectores. Con la pureza de su toreo se lo ha ganado ya que nadie le ha regalado nada.

Mientras tanto, bien distinto está siendo el devenir de este principio de temporada para Rafael Rubio “Rafaelillo”. Se ha quedado fuera de Valencia tras haber triunfado el año pasado, en una tarde en la que rozó la puerta grande que solo un mal aficionado presidente le negó, contra el criterio de una plaza entera. Se impuso la VERDAD de Don Rafael de Murcia ante una exigente afición que poblaba los tendidos aquella tarde histórica en el coso de la calle Xátiva. Pues este no ha sido suficiente bagaje para que el empresario Simón Casas, que para más inri es su apoderado, le incluya en los carteles.

En el último momento, también se va a quedar fuera Rafaelillo de la Feria de Sevilla, cuando se daba por segura su inclusión en la corrida de Miura que cerrará el ciclo. Nuevamente y como en Valencia, tras haber sido el triunfador de la corrida el pasado año. Cortó una oreja al segundo de su lote y perdió otra en el primero tras marrar con los aceros tras una soberbia actuación.

Estas inexplicables ausencias han hecho que el murciano tenga que basar su temporada en lo que sea capaz de hacer en la Feria de San Isidro. Algo que no es nada nuevo para él, pero sorprende que solo suene su nombre para cerrar el ciclo, ya en el mes de junio, con la corrida de Miura, cuando muchas ferias estarán ya cerradas, incluida la de San Fermín.

A Rafael Rubio “Rafaelillo” y a Paco Ureña les unen muchas cosas. Son paisanos y amigos, se admiran mutuamente y sus carreras tienen en común el esfuerzo y tesón que no les ha hecho sucumbir al desaliento ni en los años más duros en los que las oportunidades no llegaban.

Pero además de lo anterior, comparten lo más importante en su profesión fuera de la plaza. Desde principios de temporada el tándem Simón Casas/Lionel Buisson les apoderada a ambos. Hasta la fecha el productor francés ha demostrado estar más volcado en su nuevo poderdante Paco Ureña, que en quién tantas satisfacciones les ha dado en los últimos años.

Tras quedarse fuera de Valencia, plaza regentada recordemos por su apoderado, Rafaelillo publicó en su cuenta de Twitter:

“Estoy donde estoy porque nunca me he cansado de soñar; y porque cada herida no ha sido más que una razón para ser más fuerte”.

Tras filtrarse que se quedaba fuera de Sevilla y antes de hacerse oficiales los carteles, dejaba otra reflexión en Facebook:

“Toda la adversidad que he tenido en mi vida, todos los problemas y obstáculos, me han fortalecido. Así que, lo tengo claro, cuanto mayor es el obstáculo, mayor gloria en superarlo”. Texto al que acompañaba una foto del día de su alternativa en Murcia hace más de 20 años.

No esperamos de Rafaelillo declaraciones altisonantes porque no es su estilo, pero no hay que ser un lince para saber que la relación de apoderamiento con Simon Casas y con su hombre de confianza Lionel Buisson, no pasa por su mejor momento. La chispa podría prender la llama y acabar en incendio. Respeto messieurs.

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