El novillero sin picadores de Torre Pacheco, Antonio Aparcio, apoderado por el decano de los matadores de toros de la Región de Murcia, Alfonso Romero Rocamora, sigue preparándose en el campo para afrontar la amplia cartera de compromisos que tiene preparados para el verano. De momento, y a la espera de que los empresarios vayan dando a conocer los carteles, sabemos que el joven pachequero está anunciado en la novillada sin picadores correspondiente a la “Espiga de Plata” de Calasparra que tendrá lugar en la Villa del Arroz el próximo 30 de julio.
Consciente de que ese compromiso no es un juego, porque Calasparra es una referencia taurina en el Levante, Aparicio quiere llegar muy preparado a la cita con la firme intención, ya no solo de llevarse el codiciado trofeo, sino de hacer ver a la afición de la Región de Murcia que es un firme aspirante para en un futuro ser un faro del toreo en nuestra comunidad.
Este viernes, Aparicio lidió a un novillo a puerta cerrada en la ganadería salmantina de Hermanas Angoso Clavijo, una vacada que está obteniendo triunfos con sus reses de origen Matilla, el último en la Feria de la Magdalena de Castellón.
Fresco de ideas y sereno el murciano demostró su que su evolución como torero va en ascenso. Aparicio entendió rápidamente las embestidas del astado y supo imponer su temple en cada lance. Sin la presión del público, pero con la mirada atenta de ganaderos y profesionales, el novillero, que estuvo acompañado por el subalterno Carlos Pacheco, ejecutó una lidia pausada llena de arrojo, valentía y ambición.







El toro, en la plaza, luego enseñará cual es su futuro, pero, por el momento, Antonio está dejando claro que está preparado para mayores retos en el mundo del toro.
@elmuletazo
