La plaza de toros de Lorca se erigió este 19 de abril, Sábado de Gloria, en el epicentro taurino del Levante con la celebración de una corrida de toros mixta con la participación del rejoneador Diego Ventura y los matadores Paco Ureña y Emilio de Justo, este último en sustitución de José María Manzanares, convaleciente todavía de la cornada que sufrió en la pasada Feria de Fallas de Valencia.





Las emociones desbordantes de la Semana Santa lorquina y su mágico Viernes Santo mutaron unas horas después en el Coso de Sutullena en olés y alegría en una tarde ventosa primaveral que contó con una muy buena respuesta de público, llenándose casi por completo el aforo. La afición lorquina demostró de nuevo con su asistencia que no se equivocaban aquellos jóvenes que se atrevieron a decir «¡Sutullena Ya!» hace algunos años, cuando nadie daba un duro por la reconstrucción de la plaza tras los terremotos del año 2011. Lo cierto es, que tras la certeza del éxito, poco o nada se les ha reconocido, ni desde las instituciones ni desde el sector taurino.
Templó de salida con la maestría que le caracteriza Diego Ventura al noble abreplaza, para dejar 3 pares de banderillas que calentaron al personal. Demostró que es el número uno de este arte, dominando la doma y las suertes: Largas, cortas, rosa…Dos pinchazos precedieron a un rejón trasero, que requirió de golpe de descabello, quedándose el premio en una ovación.




Pareció salir acalambrado el primero de lidia a pie, cuya muerte correspondía al maestro local, Paco Ureña. Mostró de salida el «Victoriano» debilidad, siendo protestado por el respetable y mantenido por el usía. Pese a que molestó el viento, tuvo arrestos Ureña, quitando tras el breve encuentro con el jaco. Brindó al maestro «Niño de la Capea», antes de iniciar la faena de muleta. Tras probar por la diestra, se la echó a la izquierda dejando 3 tandas de intensos naturales, profundos y relajados. Cambió a la derecha, añadiendo intensidad y compromiso el torero, a la vez que perdía fuerza el animal. Cuando terminó de apagarse el toro, tiró de recursos el lorquino, destacando la forma que tuvo de pasárselo por la espalda, que terminó de levantar Sutullena. Antes de montar la espada, dejó unos bellos naturales marca de la casa, rematados con un sensacional pase de pecho. Tras matar a la primera, paseó las dos orejas.





Con más ímpetu que su hermano salió «Escudero», al que recibió con bellas verónicas genuflexas Emilio de Justo. Tras una voltereta y pasar por el caballo, fueron a menos las fuerzas y a más las complicaciones. Tras brindar a Paco Ureña, cogió la muleta el extremeño. Con la claridad de ideas que le caracteriza, fue sacando partido del toro, dejando pasajes destacables, con remates por abajo verdaderamente sublimes. Acertó con las distancias y echándose la pañosa a la izquierda, consiguiendo momentos de gran altura, ante un toro nada claro y con la molestia y el peligro añadido del viento. 5 manoletinas de verdad y un remate de cartel, antes de irse a por el acero. Un pinchazo precedió una estocada que dejó al animal sin puntilla y la concesión del trofeo.





A por todas salió Ventura, que se encontró a un «San Pelayo» que se paró pronto. Puso todo de su parte el caballero para ir construyendo la faena. Buenos pares de banderillas y un desplante marca de la casa, precedió a las lucidas rosas. Lamentablemente volvió a no acertar con el rejón de muerte. El público quiso premiarle con un trofeo como premio a su entrega. Pese a irse por la puerta de cuadrillas, salió a morder, demostrando que no se llega a ser el número uno por casualidad.



No colaboró «Asustado» al lucimiento que intentó Paco Ureña en el recibo de capote. Se le administró un estimable puyazo, lo cual ya fue noticia. Le vino bien al animal, permitiendo que el maestro quitara a continuación por profundas gaoneras, repletas de entrega, que fueron reconocidas con una gran ovación. Puntuó Agustín de Espartinas con los palos, antes de que el de «La Escucha» brindase a sus paisanos y a Ángel Antonio González «El Quillas», torero de Lorca que ejerce como ayudante de Diego Ventura. Se desplazó el toro sin entrega y con cierto genio en los primeros compases del tercer tercio. Muletazos de uno en uno, sin la ligazón necesaria para disparar el diapasón. Tuvo que ponerlo todo Ureña, tirando de garra, para buscar la comunión con el público. Logró acertar con la espada al primer intento, enfriando una petición mayor los sucesivos fallos del puntillero, concediéndose finalmente la oreja.




El que cerraba la tarde salió marcado con el segundo hierro de la casa «Toros de Cortes», de nombre «Barbiquejo». Lo recibió Emilio de Justo administrándole un ramillete de sensacionales verónicas rematadas con una garbosa chicuelina. Cumplió ante el picador, antes de que la cuadrilla del diestro extremeño pasase de puntillas en banderillas, lo que terminó por enfadar al público. En la muleta comenzó el animal a desplazarse humillando y con fijeza. De Justo consiguió hilvanar derechazos y naturales largos de verdad, todo ello con mucha verdad y profundidad, lo que terminó de reventar Sutullena. Faenón de cante grande rematado con una estocada en lo alto. Aunque tardó en echarse, no enfrió al público lorquino, que premió al diestro con el doble apéndice.








Ficha:
Plaza de Toros de Lorca (Murcia) Sábado 19 de Abril de 2025. Corrida de Toros Mixta.
2 Toros para rejones de San Pelayo y 3 de lidia a pie de Victoriano del Río y 1 (el que cerraba la tarde) de «Toros de Cortes»: 1º noble 2º Flojo 3º Incierto y transmisor. 4º Parado. 5º Flojo 6º Transmisor
El rejoneador Diego Ventura: Ovación y oreja.
Paco Ureña: 2 orejas y 1 oreja.
Emilio de Justo: 1 oreja y 2 orejas.
Entrada: Casi lleno
Incidencias: Al romperse el paseíllo, sonó el himno nacional de España

Crónica Fran Pérez / Fotos: Salvador Belda Portada: Paco Sastre para @elmuletazo
