El novillero sin picadores de Torre Pacheco, Antonio Aparicio, debutó de luces este miércoles, 19 de marzo, en la novillada celebrada con motivo del Día de San José en la localidad albaceteña de Ontur.
El joven, que se ha convertido en la esperanza taurina del campo de Cartegena, no defraudó a todos los partidarios que fueron a verle dar este paso importante en su carrera, ya que lo dio todo en la plaza. El coso portátil registró un lleno absoluto, con 200 personas llegadas desde Torre Pacheco, para presenciar el evento donde se ponía en juego el I trofeo “Villa de Ontur” y en donde con novillos de Castillo de Azuel también participaron los novilleros Pedro de la Hermosa (de la escuela taurina de Guadalajara) e Israel Guirao (de la escuela taurina de Valencia).
Antonio Aparicio salió al ruedo dispuesto a que su primer día con el chispeante no pasara desapercibido. Se fue a portagayola resultando atropellado por el novillo de Castillo de Azuel, que le pasó por encima, causándole una fuerte herida en el labio, además de diversas contusiones. Tras el trance, el novillero, lejos de amilanarse, tiró de arrestos, mostrando su temple y serenidad, y desplegando con la capa lances con elegancia y precisión.

El lio gordo llegó con la muleta, donde Aparicio armó un trasteo notable y de mucha profundidad. Entendió a la perfección al buen novillo de Castillo de Azuel, sacando tandas rotundas por ambos pitones que encandilaron al respetable. El momento top llegó cuando el de Torre Pacheco consiguió ligar una tanda de naturales de cartel que impactaron fuertemente en los tendidos. Con valentía y confianza, ofreció pases que demostraron su capacidad para entender al animal y transmitir emoción.
Desmadejado, sin fuerzas, con la paliza que llevaba desde el inicio de su actuación, llegó a la suerte suprema algo mermado de facultades, por lo que la espada no entró a la primera, dejando una actuación de máximos trofeos en una oreja.



Al terminar la vuelta al ruedo, el novillero pasó a la enfermería donde el equipo médico presente en la plaza le descubrió “una herida en el labio inferior penetrante en la cavidad oral” que necesitó de más de 40 puntos de sutura”. Además, se le detectó un esguince en el tobillo derecho, pendiente de estudio radiológico para valorar si la lesión tiene más alcance.
En el festejo paseó otro trofeo Pedro de la Hermosa en el primer novillo de la tarde tras una faena de mucha entrega. Se llevó el Trofeo “Villa de Ontur” Israel Guirao que le cortó las dos orejas al segundo del festejo, teniendo el privilegio por ello de matar al animal que cerraba la tarde. El de la escuela de Valencia toreó con mucha clase y gusto, demostrando que lo conseguido hasta ahora no es fruto de la casualidad. Tiene madera para llegar alto en la profesión.
Al cierre de esta crónica, Antonio Aparicio viajaba hasta Murcia para ser atendido en el Hospital Virgen de la Arrixaca por el Doctor Galindo, que le realizará diversas pruebas para diagnosticar el alcance de los traumatismos sufridos en Ontur.
@elmuletazo
