Ayer miércoles, 19 de febrero, el Auditorio Margarita Lozano de Lorca acogió la tertulia titulada «Manuel Caballero por Manuel Caballero: de maestro a alumno, de padre a hijo» protagonizada por dos figuras destacadas del mundo taurino: Manuel Caballero, torero albaceteño que consiguió ser figura del toreo, y su hijo, Manuel Caballero Quintanilla, novillero con picadores que lucha para abrirse paso en la profesión y conseguir los logros de su progenitor.
Con este evento se abrió el IX Ciclo Cultural Taurino organizado por el Club Taurino de la Ciudad del Sol. La tertulia fue moderada por el periodista taurino Íñigo Crespo, quien abrió el evento con una breve introducción sobre la importancia de la transmisión de la pasión y el sacrificio en la carrera taurina de generación en generación.
Manuel Caballero, con su voz firme y actitud distendida, como en casa, compartió anécdotas de su carrera, destacando los momentos más memorables de su trayectoria y los desafíos que ha enfrentado en el ruedo. Habló con nostalgia y orgullo sobre su hijo, quien ha seguido sus pasos y está demostrando ser un valiente y talentoso novillero que va camino de convertirse en matador de toros.
Manuel Caballero Quintanilla, con una actitud humilde y respetuosa, agradeció a su padre por ser su mentor y guía. Compartió sus propias experiencias y aprendizajes, y habló sobre la importancia de la disciplina y el respeto hacia el toro.

Ambos comentaron la importancia de diferenciar su relación en dos vías, la profesional y la personal, sin que una afecte a la otra: “Veo normal que me exija y me aconseje para mejorar en los dos ámbitos”, relató el joven novillero que toreará el 6 de abril en la plaza de toros de Las Ventas.

Manuel Caballero padre comentó su sorpresa al enterarse de las intenciones de su hijo en el mundo del toro: “No pensaba que iba a ser torero. Se apuntó a la escuela de Albacete y no me lo dijo. Fueron los profesores de esta los que me informaron que tenía unas condiciones buenas. Como no quería decírmelo él, nos reunimos y le dije que primero los estudios, pero que, si quería ser torero, que también le apoyaría, siempre bajo el respeto a la profesión y siendo conscientes de hasta donde podemos llegar”.
Su hijo interpeló: “Yo no quería que esto fuese un juego, por eso no le dije nada. Pensaba decírselo cuando lo viera todo 100% claro”.
Manuel Caballero padre recordó algo que para él es fundamental en el toreo: “Ahora los toreros ven muchos vídeos, mi hijo ve también vídeos míos, pero lo peor que le puede pasar a un torero es parecerse a otro torero, y peor todavía es parecerse a su padre torero”. En este punto añadió: “Hay que tener algo que te lo da Dios para ser diferente. Esa cosa ni se entrena ni se compra. Te distingue. Por pequeña que sea la gente sabe que eres tú quien está en la plaza. Eso me ayudó a mí a competir con gente tan grande como José Tomás o César Rincón”.

Manuel Caballero dijo verse reflejado en su hijo: “Yo daría todo por empezar ahora como él, por tener la ilusión que él tiene. Lo bonito de ser torero es prepararse y soñar con lo que puedes conseguir”, pero el de Albacete afirmó: “Ahora querer ser torero es más difícil que cuando yo empezaba. Hay que hacer un esfuerzo mayor. También me da pena que sacrifique su juventud, solo pensando en el toro, pero luego me doy cuenta de que yo también lo hice. Es la única manera de progresar en esta profesión”
La plaza de Madrid les quita el sueño a padre e hijo. El 6 de abril Manuel Caballero Quintanilla realizará su segundo paseíllo en Las Ventas. “La responsabilidad es mayor ahora que voy por 2ª vez. El miedo es el doble. Estoy haciendo campo y ahora, como es normal, sueño con poder cuajar un toro como yo quiero allí. Para eso lo mejor es ir muy despajado de mente, sentirse fuerte, creérselo de verdad”, relató el joven Manuel Caballero Quintanilla.

Manuel Caballero, ese torero del “partido a partido”, logró hacerse figura del toreo por asumir retos como torear 6 toros de Victorino Martín en Madrid: “La apuesta salió muy bien. Gané 35 millones de pesetas y cambió mi vida y mi carrera. Me coloqué en la Champions”
En 2004, tras una carrera llena de éxitos en España y América, decidió retirarse: “No tenía ilusión. Ya no era capaz de dejarme matar en la plaza. Desde entonces no he toreado ni un festival, aunque si he tenido dos propuestas para volver, pero lo pensé bien y decidí desestimarlas. No me hacía falta, mi carrera estaba escrita”
Después de eso, Manuel Caballero se convirtió en comentarista de televisión en Canal + y Onetoro: “Siendo comentarista de TV he aprendido a respetar a la prensa más de lo que antes lo hacía. El mundo audiovisual es fascinante y lo he disfrutado mucho”
Padre e hijo llegaron a una conclusión final: “Cada uno tiene su experiencia propia en la profesión. Es lo bonito de esto”
Al finalizar, el presidente del Club Taurino de Lorca, Juan Coronel, entregó unos detalles conmemorativos de su paso por Lorca a los protagonistas de la tertulia.

@elmuletazo / Fotos: El Muletazo
