LLUVIA DE TROFEOS Y CARTEL DE «NO HAY BILLETES» EN LA 3ª DE LA FERIA DE MURCIA CON TALAVANTE, UREÑA Y ROCA REY POR LA PUERTA GRANDE

Día grande de la feria de Murcia y cartel de relumbrón en “La Condomina”.  Ambientazo tremendo este martes, 17 de septiembre, Día de la Romería, con lleno de «no hay billetes» (hecho destacable ya que hacía 12 años que no sucedía) para presenciar la tercera corrida de toros del ciclo septembrino de la capital de la Región. En el cartel, Alejandro Talavante, Paco Ureña y Roca Rey. El tirón de la primera figura del toreo actual, el peruano Roca Rey, cuyo paso por el coso murciano es sinónimo de locura colectiva y máximos trofeos. Junto a él trenzaba el primer paseíllo del ciclo el lorquino Paco Ureña, siempre abonado a la verdad. La elegancia en el toreo, Alejandro Talavante, abría la terna. Los toros de Victoriano del Río, de presentación a gusto de las actuales figuras.

Recibió Talavante al primero de la tarde recetándole dos faroles, prosiguiendo por verónicas y chicuelinas, metiendo al público en la faena. Tras pasar por el caballo, quitó por vistosas gaoneras. Con el poderío que le caracteriza, se echó de rodillas para comenzar la faena de muleta. Se movió el animal y hubo acople con el matador, sobre todo por el pitón derecho, lado por el que llegó la rotundidad. Buena faena, levantando pasiones el toreo en redondo del extremeño. Manoletinas para abrochar. Pinchó, antes de descabellar, quedando el premio en una oreja.

Saludó Paco Ureña con el capote al segundo de la tarde por templadísimas y profundas verónicas. Sin abandonar en ningún momento la ortodoxia, intercaló muletazos llenos de verdad que llegaron con fuerza a la afición. Entrega y pureza del lorquino, y excelente clase del de Victoriano del Río, al que le faltó fuerza, la cual supo administrar con maestría Ureña. Hizo crecer la obra, para terminar dibujando naturales que eran carteles de toros, antecediendo a un final de cante grande de rodillas, para delirio de sus paisanos. Estocada y dos orejas.

El peruano Roca Rey se lució recibiendo al tercero, de mejor presencia que sus hermanos. Brilló el peruano en un quite ajustado por chicuelinas. Tuvo sus teclas el animal, que supo tocar, en ocasiones, con acierto el torero, que obró una faena que intercaló pasajes de profundidad y altura con otros de menos empaque. Recetó media estocada y una oreja cayó a su esportón.

Tras la copiosa merienda, festiva en una tarde tan alegre y triunfal, se retomó el festejo dándole suelta al cuarto ejemplar de la corrida, un toro de gran embestida en la muleta de Victoriano del Río que hizo que La Condomina pudiera contemplar la mejor versión de Alejandro Talavante. El extremeño cuajó al animal en un trasteo con series muy ligadas por el pitón derecho, y naturales de excelente factura por el izquierdo. Se enrazó de verdad el torero y toreó con gusto y profundidad. Las bernadinas finales fueron vistosas y el cambio de mano un cartel de toros. Recetó una estocada, que no fue suficiente para que el toro buscara el nicho. Tardó mucho en doblar el animal, haciendo que Talavante tuviera que utilizar el verduguillo. Finalmente fue premiado con una oreja que le abría la Puerta Grande.

Con el triunfo en el esportón, Paco Ureña no se dejó nada dentro con el quinto. El de Lorca, volvió a entregarse con el segundo de su lote, al que hizo poco a poco, templó su embestida y terminó sacando muletazos notables por ambos pitones, llevando al animal largo y humillado, componiendo una obra ceñida y de gran hondura. Ureña abrió el compás, señal ineludible de su relajo, dejando series rotundas que levantaron a Murcia, su Murcia, de los asientos. Para rematar la función, se tiró de hinojos asombrando al respetable. Mató de una estocada desprendida, y pese a que se le pidieron las dos orejas, la presidencia solo le otorgó un apéndice que paseó entre la satisfacción y alegría de sus paisanos.

Roca Rey cerró la tarde armando la “marimorena” con el sexto, un encastado animal de Victoriano del Río, de nombre “Frenoso”, marcado con el número 21 y de 539 Kilos de peso que fue premiado con la vuelta al ruedo en el arrastre. Las virtudes del animal fueron sensacionales para que Roca sacará su artillería, en una tarde en la que se había quedado atrás en el reparto de trofeos. El peruano dejó la huella indudable del por qué es la figura máxima del torero actual. Llena plazas y pone locos a los públicos. Una faena rotunda, por ambos pitones, en la que sacó todo el partido del colaborador animal que, en Murcia, con ese nivel tan fácil de la plaza, estaba cantado que iba a obtener el honor del arrastre lento, aunque los más festivos, o ingenuos, le pidieron el indulto. Cosas de La Condomina. Roca acortó distancias y arrolló poniendo la plaza a sus pies. Recetó una gran estocada y las dos orejas y el triunfo grande fueron a sus manos para unirse en la salida a hombros por la Puerta Grande a sus compañeros de cartel y con el mayoral de la ganadería.

Ficha:

Plaza de toros de Murcia. Coso de “La Condomina”. Martes 17 de septiembre de 2024. 3ª de feria. Corrida de Toros.

Toros de Victoriano del Río, de discreta presencia, anovillados y de noble y colaborador juego. El 6º, de nombre «Frenoso», nº 21, de 539 Kilos de peso, el de mejor juego de sus hermanos, premiado con la vuelta al ruedo el arrastre.

Talavante: 1 oreja y 1 oreja.

Paco Ureña: 2 orejas y 1 oreja con petición de la 2ª.

Andrés Roca Rey: 1 oreja y 2 orejas.

Entrada: Lleno de «No Hay Billetes».

El Muletazo @elmuletazo Fotos: ToroMedia

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