EL «GALACHE» PARA CALASPARRA QUE ENAMORA EN «HERNANDINOS»

En la finca “Hernadinos”, en Villavieja de Yeltes (Salamanca) enamora a todo aquel que tiene la suerte de verlo. El número 43 tiene cara de bueno, de bravo, de novillo para formar el lío, pero de toros no saben ni las vacas. A la fe, al trabajo realizado para mantener la esencia de la ganadería y a la lucha de tantos años atrás, se agarran los ganaderos de la vacada de Francisco Galache.

Calasparra es un compromiso importante para seguir cogiendo confianza, esa que no le dieron las figuras que apartaron o vetaron a un hierro que reinó en los años 50 y 60. Morante de la Puebla, un fanático de esta ganadería de encaste Vega Villar, pero con una línea muy particular, la de Encinas, ha conseguido que a esta vacada salga de esa injusta indiferencia a la que estaba sometida.

Durante décadas, la familia Galache ha sido la guardiana de esta línea única y singular con un prototipo morfológico reconocible a simple vista.

El encaste Vega-Villar nace en 1910 tras el cruce genial llevado a cabo por José Vega: Vacas de Veragua con simiente del trascendental semental «Cuchareto» del Conde de Santa Coloma.

Sin saber qué porcentaje de sangre Ibarra o Saltillo disponían los sementales que formaron el encaste Vega-Villar como tal, en 1922 se forman las dos ramas del encaste, Cobaledas (carga Saltillo) y Encinas (carga Ibarreña).

El día grande de la Feria del Arroz, el 8 de septiembre, este serio novillo, junto a cinco hermanos más de similares características, correrá por las calles de la Villa del Arroz y se lidiará en la última novillada programada para el certamen “Espiga de Oro” en donde intervendrán los novilleros José María Trigueros, Lalo de María y Diego Bastos.

Calasparra, un año más, volverá a convertirse en la localidad más torista de la Región de Murcia. Un paraíso para los aficionados.

@elmuletazo

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