En el día de San Isidro, patrón de la Villa y Corte de Madrid, la plaza de toros de Las Ventas acogió la quinta de abono de la Feria Taurina más importante del mundo que lleva el nombre del Santo antes mencionado.
En esta ocasión se anunciaron Miguel Ángel Perera, el lorquino Paco Ureña (en su primer paseíllo de los tres en los que está acartelado en este ciclo), y Alejandro Fermín, que confirmaba la alternativa. Para el desarrollo de este festejo se enlotaron toros de la ganadería de «El Parralejo», ganadería triunfadora de la pasada Feria de Abril de Sevilla.
La afición madrileña volvió a responder llenando los escaños de la monumental madrileña, demostrando, una vez más, la fuerza de la fiesta de los toros, pese a la opinión de algunos ministros irrelevantes.
«Escultor», de «El Parralejo» abrió la tarde midiendo mucho a Alejandro Fermín que intentó torear a la verónica sin demasiado éxito. En varas el animal mostró mansedumbre, saliendo de najas cuando sintió el hierro por primera vez. Entró dos veces más al caballo, dejándose sin más. En banderillas el toro esperó y se lo puso difícil a los subalternos. Tras la ceremonia de confirmación, el extremeño inició la faena en el tercio con muletazos con la rodilla genuflexa que gustaron al público, principalmente cuando remató los pases por abajo. Siguió la faena con tandas de derechazos, llevando al animal largo, aunque fue recriminado por el público por la colocación. Lo intentó al natural, pero el animal cerró la persiana y se paró. Mató de estocada desprendida y descabello. Silencio.

No gustó la presentación de «Hostelero» que fue protestado de salida. Miguel Ángel Perera lo lanceó animoso, pero el toro blandeó ostensiblemente. Marró el picador en la primera vara, en dónde el toro enseñó no estar sobrado de casta. Paco Ureña se hizo presente en la tarde quitando por verónicas y una media. El tercio de banderillas transcurrió sin nada destacable. Tras la devolución de trastos del confirmante, Perera inició la faena abriéndole los caminos al toro, que con movilidad acudió a la muleta, aunque dobló varias veces las manos. Midió Madrid a Perera que no encontró demasiado la comunión con el respetable pese a pegar innumerables muletazos. Alargó demasiado la faena, sonando un aviso antes de entrar a matar. Recetó una estocada caída que acabó con el toro.

Enfundado en el vestido de torear, caña y oro, que estrenó en la inauguración de la plaza de toros de Lorca, saludó Paco Ureña al tercero de la tarde que fue protestado por su presencia. El animal recibió un buen puyazo por parte de Cristian Romero, pero a la salida del tercio de varas mostró falta de fuerza. Colocó un buen par de banderillas Agustín de Espartinas. Ureña brindó la faena al empresario mexicano Juan Pablo Corona. Se encajó Paco desde el principio, dejando muletazos por bajo de gran calidad en la primera tanda que hicieron rugir a Madrid. En la siguiente tanda el toro dijo que no podía más y empezó a protestar por su evidente falta de fuerza. Finalmente, el toro terminó quebrantado. Se justificó el de Lorca, que mató de un pinchazo en lo alto. Silencio.

No hubo lucimiento en el cuarto toro hasta que Jesús Díez «Fini» y Vicente Herrera cuajaron un buen tercio de banderillas. Perera, responsabilizado, brindó la faena del castaño cornalón de «El Parralejo» al público y se puso de hinojos para recetar un pase cambiado por la espalda. Siguió el extremeño por derechazos firmes, dejándole la muleta en la cara al burel y ligando las series. Le exigió desde el inicio el torero y el toro, limitado de casta, se paró. Porfió con solvencia. Volvió a alargar demasiado la faena, desesperando un poco al público. Recetó un metisaca horrible sin soltar y luego un sartenazo en los bajos. Silencio.


«Ostrero», de excelente reata, y de 605 Kilos, salió en quinto lugar para que Paco Ureña lo saludara por verónicas. Se frenó en el capote el de «El Parralejo» que mostró poco celo. Apretó en el caballo el animal y Juan Melgar le recetó un puyazo largo. El segundo encuentro fue de trámite. Quitó Alejandro Fermín por chicuelinas. Tras el tercio de banderillas, Ureña se fue directo al toro, iniciando la faena en el tercio con pases con la rodilla genuflexa y un buen pase de pecho. Se defendió el toro por el pitón derecho y tropezó las telas que le ofrecía el lorquino. Quiso Paco aplicar la medicina del temple y terminó sacando series buenas, que no terminaron de calar en el respetable por la sosa condición del toro. El murciano lo intentó y Madrid se lo agradeció. Atronó al bicho de estocada caída. Silencio.


«Gestor» cerró la tarde embistiendo a lo bruto en el capote y en la muleta de Alejandro Fermín. Estuvo voluntarioso el torero con un animal con posibilidades nulas. Silencio.
Ficha:
Plaza de Toros Monumental de Las Ventas de Madrid. Feria de San Isidro 2024. Quinta de Abono. Miércoles 15 de Mayo.
Toros de «El Parralejo», cinqueños, pesados, desigualmente presentados, flojos y deslucidos.
Miguel Ángel Perera (verde hoja y oro): Palmas y Silencio.
Paco Ureña (caña y oro): Silencio y Silencio.
Alejandro Fermín, que confirmaba alternativa (lila y oro) : Silencio y Silencio.
Incidencias: Tarde ventosa. Saludaron en banderillas «Fini» y Vicente Herrera tras parear al cuarto.
Entrada: Lleno
Por F.P @elmuletazo
