ANTONIO PUERTA SE EMPODERA EN YECLA Y PIDE MÁS OPORTUNIDADES PARA SEGUIR CRECIENDO

Regresaron a la Región de Murcia los toros de Adolfo Martín en la corrida de toros que se celebró ayer domingo, 12 de mayo, en Yecla con motivo de sus fiestas de San Isidro. De la corrida de desigual presencia y juego, destacó el lote que le correspondió a Antonio Puerta, teniendo menos fortuna en el sorteo “Rafaelillo”.

Este último abría temporada en este festejo en mano a mano con el de Cehegín. Sin duda, no tiene que ser plato de buen gusto iniciar la temporada en el mes de mayo y sabedor, ya, que se va a quedar fuera de una de las plazas que más cariño le profesa. Pero como decía el viejo Canorea, “La Condomina va a seguir ahí”, y en algún momento, ese escenario está llamado a darle gloria, cariño y respeto a un torero que lleva más de 25 años bailando con las corridas de toros menos apetecibles, triunfando con ellas y dejando claro que tiene un corazón a prueba de bombas. Murcia no podrá ser, pero Madrid y una corrida de toros de Miura, de la que es catedrático, están esperando a la vuelta de la esquina. Un zambombazo en la capital del reino, donde es calificado como La Verdad, y muchos de los que ahora se le ponen de perfil volverán a abrirle los brazos. Así es este mundo del toro, lamentablemente.

Para no salirse del guion establecido, en Yecla le tocó un lote de pocas posibilidades para el triunfo. El más potable fue el primero de la tarde, que duró dos tandas antes de pararse. “Rafaelillo” compuso buenos derechazos, desmayándose en ocasiones, pero rápidamente tuvo que sacar la raza y el pundonor que le caracteriza. Paseó una oreja de este. Luego, ni el bronco y complicado 3º, con el que arriesgó y se la jugó, ni el inválido sobrero, 5º (bis) le permitieron forman obras consistentes.

Antonio Puerta es otro de los sufre ese mal de Murcia y La Condomina. Recordamos que fue dos años triunfador de la feria de septiembre y por allí no ha aparecido más. Otra cosita que el mundo del toro debería hacérselo mirar. Sabíamos que andaba en un buen momento, que estaba reconstruido por dentro, que en la Copa Chenel dio lo que tenía con las posibilidades que le ofrecieron sus toros; pero faltaba verle en la plaza algo redondo para considerarle candidato a todo. Ayer, con los Adolfos, Antonio se empoderó. Y la pena es que no tenga más contratos por delante para verle seguir creciendo. Tuvo el mejor lote, es verdad, pero también había que entenderlo. Le cortó una oreja al segundo de la tarde tras dejar una faena solvente a un noble de Adolfo, pero el turrón llegó con el exigente cuarto. Un toro con un gran pitón derecho, muy mexicano, que embestía al ralentí y que Puerta aprovechó dejando series sentidas que entusiasmaron al respetable y que a él le dieron mucho sitio. Se vio capaz ante un toro con toda la barba. Ese previo fue fundamental para que con el 6º, el toro más completo en cuando al juego de toda la tarde, formará un alboroto. Salió enrazado el de Cehegín con el capote, dejando verónicas con mucha verdad. Y en con la muleta, la escandalera. Recetó tandas ligas de muletazos, intensas, largas, rematadas con pases de pecho, pero lo que le dio nivel al trasteo fue el nivel de toreo al natural, arrastrando la bamba de la muleta mientras el de Adolfo se deslizaba con mucha humillación. Yecla se entregó, cualquier plaza lo hubiera hecho.

Hay que tener en cuenta, para que se mejore en futuros festejos, que la tarde estuvo muy condicionada por el estado pésimo del piso de plaza, una playa insegura para los profesionales y para los propio toros.

Así se vio la tarde en el objetivo de Pedro Laforet:

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