Regresaban los toros a la ciudad murciana de Yecla y lo hacían con un atractivo cartel. Dos murcianos, uno consagrado y otro en crecimiento constante, se enfrentaban a los albaserradas de Adolfo Martín, atrayendo al sector más torista de aficionados regionales. Se llevó el mejor lote Antonio Puerta y lo aprovechó para reivindicarse, ante un maestro y una ganadería exigente.

Abría la tarde Rafaelillo con «Mosquero», que salió quedándose corto en el capote del diestro del barrio de El Carmen. Tras cumplir en el caballo, pareó con eficacia José Mora, recibiendo la primera ovación de la tarde de un público aun frío. Bien en la lidia «El Niño de El Barrio». Tras brindar al respetable, comenzó la faena de muleta templando las embestidas por el lado derecho. A la tercera tanda se paró el animal, teniendo Rafaelillo que tirar de él con el pundonor que le caracteriza. Por el pitón izquierdo, robó algún natural de bella factura, entre parón y mirada del adolfo. Ejecutó con decisión la suerte suprema, matando de estocada algo caída pero efectiva, cortando la primera oreja de la tarde.








Mejor presentado el segundo «adolfo», de nombre «Monería». Tomó bien el capote de Antonio Puerta, aprovechándolo el de Cehegín para lucirse en el recibo a la verónica. Cumplió en el caballo. Bien en la lidia Antonio Cama, ante un animal que se desplazaba largo y con nobleza. Salió prendido de mala manera Carlos Pacheco en el tercer par de banderillas, milagrosamente sin consecuencias. Tras unos muletazos de tanteo, templó Puerta con brillantez por el lado derecho. Se cambió de mano para seguir luciéndose al natural. Largo el «adolfo» y templado y bien compuesto el torero de Cehegín, llegado con fuerza a los tendidos. Terminó de exprimir las embestidas con relajo y torería el diestro, antes de preparar la suerte suprema. Mató de pinchazo y estocada desprendida. Oreja y ovación para el noble toro.






510 kilos pesaba «Aviador», que empezó parándose ante la exigencia de Rafaelillo en el recibo de capote, élegamente rematado con una revolera. Sin pena ni gloria ante el caballo. No lo puso fácil a los banderilleros, antes de brindar la faena el murciano a su compañero de cartel y al empresario José Muñoz de Maya. Intentó el diestro a base de maestría robar muletazos a un toro que no quería pelea. Tiró de garra con una lidia a la antigua, exponiendo con sinceridad y sin reservas el matador, ante un animal reservón y con peligro. Mató de dos pinchazos y estocada caída, siendo silenciado.







Mejor presentado el cuarto de la tarde, de imponente presencia. Tanto en el caballo como en las banderillas exigió a las cuadrillas, adueñándose por momentos el animal de la situación. Se vivieron momentos de peligro, librando Carlos Pacheco a sus compañeros de forma destacada. Cuando no lo parecía, rompió «Sevillano» en la muleta de Antonio Puerta. Muy templados, muy centrado y con enorme calidad los derechazos del diestro de Cehegín. Se paró por el lado izquierdo, volviendo rápidamente al lado derecho. Muletazos largos ante el humillado «adolfo», llegando con mucha fuerza al tendido. Cuando tenía el triunfo en su mano, falló por dos veces antes de ejecutar una estocada desprendida, llevándose cualquier posibilidad de trofeo los reiterados fallos del puntillero. Vuelta al ruedo para el torero y ovación para el toro.







A por todas salió Rafaelillo a recibir con una larga cambiada a «Repollito», que no paró de caerse hasta que el presidente tuvo que atender la unánime petición, aparentando ser a su pesar, devolviéndolo al corral. Salió el quinto «bis» de nombre «Cartuchero», cinqueño y de buena presencia. Lo puso todo el matador en el recibo. Se dejó picar el toro sin demostrar un ápice de bravura. Tampoco se pudieron lucir las cuadrillas en banderillas, afectando como toda la tarde el mal estado del ruedo. Con postura genuflexa intentó conducir desde la primera tanda el diestro murciano al toro. Ni fuerza, ni gracia, ni transmisión tuvo el «adolfo», teniendo que ponerlo todo de su parte el torero murciano. No se dejó nada Rafaelillo, pero no pudo sacar agua de un pozo que no tenía ni una gota. Dos pinchazos y media, atronaron al cinqueño. Ovación a la entrega del torero y silencio generoso para el animal en el arrastre.






Bonito el toro que cerraba la tarde y codicioso ante el capote de Antonio Puerta, que lo aprovechó para firmar un destacable recibo. Puyazo largo y buena lidia de Carlos Pacheco. Brindó la faena a su apoderado Alfredo Fernández. Humillador el toro y templado el torero en los primeros compases. Gran dimensión en dos tandas de derechazos, destrancado la largura y verdad en cada muletazo. Cambió a la zurda, no solo manteniendo el tono, sino sobresaliendo una tanda de naturales como lo mejor de la tarde. Coronó la obra con una estocada entera, cortando las dos orejas y siendo premiado «Baratero» con la vuelta al ruedo.










FICHA DEL FESTEJO
Yecla (Murcia). Corrida de toros. 6 toros de la ganadería de Adolfo Martín: División al primero, ovacionado el segundo, silenciado el tercero, ovacionado con fuerza el cuarto, silenciado el quinto bis y siendo premiado con la vuelta al ruedo el sexto, de nombre «Baratero», cárdeno bragado meano, número 47 y nacido en septiembre de 2019. Entrada: Casi media. para:
Rafael Rubio “Rafaelillo”, 1 oreja, silencio y ovación
Antonio Puerta, 1 oreja, vuelta al ruedo y 2 orejas.

Fran Pérez. Fotografías: Paco Sastre
