“El festival taurino a beneficio de la AECC ha supuesto siempre una gran inyección económica para la asociación y ha servido como una gran reivindicación social en la Región de Murcia para ayudar a los enfermos con cáncer. La junta provincial siempre se ha volcado en este evento, apoyando a las juntas locales para que tengan las máximas facilidades para acudir. Seguiremos involucrándonos para que el festival sea un éxito, como todos los años”, así se expresaba Manuel Molina Boix, presidente de la Asociación Española Contra en Cáncer en la Región de Murcia, el año en el que se anunció la edición número 26 de este evento taurino solidario.
Esa edición no pudo celebrarse porque la pandemia del coronavirus llegó irremediablemente a nuestras vidas. Afortunadamente, salimos de esa adversa circunstancia sanitaria, pero, misteriosamente, perdimos por el camino una herramienta única, como era el conocido “festival de la alegría”, para seguir apoyando y apostando por la investigación de una enfermedad que no pasa de moda y que, a todos, directa o indirectamente, nos ha tocado de alguna manera.
Llama poderosamente la atención que, en otras localidades de España, como en Almería, si acontezca de nuevo el festival a beneficio de la AECC, y que, en Murcia, que era ya algo más que tradicional, con el bagaje de 25 ediciones de éxito rotundo, con el apoyo del Gobierno Regional y con la vitola de ser propuesto para premio Nacional de Tauromaquia (cuando se daba este reconocimiento), haya desaparecido por completo.
Muchas miradas de los aficionados se centran en la empresa de la plaza de toros de Murcia, pero, en ese punto, hay que decir que Ángel Bernal está dispuesto a volver a organizar el evento solidario y seguir engrandeciéndolo. El empresario echa de menos la llamada de la junta provincial de la AECC en Murcia, que desde que se suspendió el festival preparado para el 2020 se ha desentendido del mismo. Parece como si a esta asociación, en lo que a la circunscripción regional se refiere, ya no le interesaran los 60.000€ (aproximadamente) que cada año iban a parar a sus arcas por la acción solidaria del mundo del toro y los aficionados, y que hacían, por ejemplo, que se duplicara el número de mamografías, que se invirtiera más en material para sus voluntarios, en mantener una sede digna….
Sería bueno que Manuel Molina Boix, como presidente de la AECC en Murcia, aclarara que ha cambiado de 2020 a 2024 en su asociación para dejar de lado el festival y que motivos le han llevado a ello, además de despejar la duda del por qué prefieren coger la donación de un famoso que participa en un programa de televisión y desechan lo recaudado en un acontecimiento taurino.
Para la investigación y la prevención de esta enfermedad, para darles esperanza a los que la sufren, hay que dejarse los complejos a un lado. Hay que torear al cáncer y salir por la Puerta Grande de la vida.
@elmuletazo
