Será a las 18 horas de este sábado día 9 de septiembre cuando comience el paseíllo en el coso cehigenero. Antonio José «El Rubio», que lo hará por última vez; Filiberto y Daniel Crespo, en el cartel.
Como pueden ver en las fotografías que acompañan esta noticia, los toros de la ganadería de Lagunajanda ya esperan a ser enlotados y enchiquerados. Estos son los datos y las características de la ganadería.

PROPIETARIO
Lagunajanda S.L.
REPRESENTANTE
Dª. María Domecq Sáinz de Rozas.
SEÑAL
Orejisanas ambas.
FINCAS
Jandilla, El Horcajo y El Manzanal, Vejer de la Frontera (Cádiz).
PROCEDENCIA
Domecq Díez – Salvador Domecq.
ANTIGÜEDAD
11/05/2007
ANTECEDENTES
Esta ganadería fue creada en 1997 con vacas y sementales de la ganadería «Toros de El Torero». Ésta última fue creada en 1968 por Salvador Domecq Díez al separarse de sus hermanos, Juan Pedro y Pedro, con el traspaso de la tercera parte que le correspondía, pasando a anunciarse «Toros de El Torero».

ENCASTE
ENCASTE JUAN PEDRO DOMECQ DÍEZ El fundador de esta estirpe de ganaderos, Juan Pedro Domecq y Núñez de Villavicencio, compró a principios de 1930 la ganadería del Duque de Veragua a Manuel Martín Alonso, quien se había hecho con el hierro ducal dos años antes. Juan Pedro hizo caso de las recomendaciones que le dio el también ganadero Ramón Mora Figueroa y entre 1930 y 1931 adquirió al Conde de la Corte cuatro sementales, Llorón, Carabello, Chucero y Bodeguero, así como dos puntas de vacas. Tras el fallecimiento del fundador, en 1937, se encargó de la ganadería su hijo, Juan Pedro Domecq y Díez, quien añadió reses de Mora Figueroa, con sangre Conde de la Corte y García Pedrajas, ambas de origen Parladé. Los toros de este encaste suelen ser bajos de agujas, finos de piel y de proporciones armoniosas. Las encornaduras tienen un desarrollo medio, pudiendo crecer en forma de gancho o gatillo (engatillados). El cuello es largo y descolgado, el morrillo bien desarrollado y no tanto la papada. Los pelos predominantes son negros, colorados, castaños y tostados. Pueden aparecer los jaboneros y ensabanados por la influencia de la casta vazqueña. En cuanto al comportamiento, este encaste conserva la cualidad de ir a más. Se arranca pronto y lo hace galopando, con alegría y fijeza en los trastos de torear. Dado que el legado de Juan Pedro Domecq y Díez terminó en 1975, algunos de los muy numerosos criadores que le compraron ganado han conseguido desarrollar un tipo de toro con características físicas y de comportamiento diferentes, según la personalidad y loa criterios de cada uno de ellos.
El Muletazo @elmuletazo
