Regresaba a los ruedos españoles el murciano Emilio Serna, y lo hacía en un compromiso nada sencillo, de esos que no todo Matador está dispuesto a afrontar. En Tafalla (Navarra) y con toros de Sobral, que fueron duros y ásperos. Serna mostró sus dotes de lidiador y su valentía, pudiendo cortar algún trofeo, impidiéndoselo el uso de la espada. Dejó, eso sí y ante todo, sensación de poderle a cualquier res y ganas de volver a verle.
TAFALLA (Navarra). Toros de Sobral, complicados y bien presentados. Para:
Serafín Marín, sliencio en ambos
Emilio Serna, silencio y ovlación con saludos
Oliva Soto, oreja y ovación
El Muletazo @elmuletazo
