TRIUNFO Y SANGRE DE PACO UREÑA EN SAN SEBASTIÁN

Se abrieron las corridas de toros de la edición 2023 de la Semana Grande Donostiarra este domingo, 13 de agosto, con un encierro de la ganadería de Fuente Ymbro que despacharon Paco Ureña, Ginés Marín y Leo Valadez ante la atenta mirada de los espectadores que llenaron el bonito coso de Illumbe en la mitad de su aforo.

Paco Ureña saludó en primer lugar a “Iluminado”, un encastado y noble toro de Ricardo Gallardo con el que el torero murciano se relajó, dejando excelentes tandas por el pitón derecho, donde basó prácticamente todo su trasteo. Se sintió Ureña, plasmando pasajes de toreo con mucha profundidad y pureza. Hubo una gran conexión con los tendidos que apreciaron la sinceridad del toreo del de Lorca. Por el pitón izquierdo la faena no pudo subir enteros porque al animal le costaba desplazarse por ese lado. Atronó al animal de estocada casi entera y paseó la primera oreja de la tarde.

Buen saludo recetó Ginés Marín -de negro y oro- al segundo, con delantales a pies juntos. Era un animal de mucha presencia, que recibió dos varas y luego quitó por chicuelinas Leo Valadez rematadas con una revolera. Al tendido brindó el extremeño, que dejó genuflexos para sacárselo a los medios. Basó en la diestra la primera parte de su obra, con momentos despaciosos a partir de la tercera serie, acompasando la embestida con temple. A zurdas reponía el de Fuente Ymbro, y no dejaba estar a gusto para trazar al natural. Y empezó a echar la cara arriba a la salida del embroque en el final de obra, que remató de una buena estocada hasta las cintas. Ovación.

«Retama» era un tercero de 505 kilos de peso, para Leo Valadez, al que dejó verónicas de buen gusto previas a los dos puyazos en el caballo de Sandoval. Quitó por tafalleras, soltando el capote a una mano en el remate. Juan Sierra y Luis Blázquez saludaron palos en mano por su gran labor. Brindó Valadez a un niño del tendido. De rodillas en el centro del ruedo empezó la faena en un prólogo vibrante, y luego expuso en dos series iniciales por la diestra. El toro era pronto y lo quería todo por abajo, por donde lo toreó el mexicano, aguantando las embestidas del toro que en un par de ocasiones se le metió por dentro. Con la muleta en la zurda, dejó los momentos más despaciosos de la faena, dándole su tiempo al toro; también enjaretó, en una segunda serie de naturales, momentos a ralentí. Cuando se empezó a apagar el de Gallardo, se quedó muy cerca de los pitones en un arrimón mezclado con espaldinas. Tras las bernadinas finales, dejó un pinchazo hondo en el primer encuentro y, a la primera con el descabello, terminó con el animal. Ovación tras aviso.

«Oficial» se llamaba el cuarto toro, segundo del lote de Paco Ureña. Dos varas recibió en el caballo de Manuel Quinta, quitando por chicuelinas Ginés Marín. A Antonio Barrera, de la empresa BMF, brindó Paco Ureña el animal. No era un toro nada claro, siempre saliendo con la cara alta de cada muletazo, y terminaba viaje con un feo calamocheo. Lo intentó por ambos lados, pero fue mejor el toro a zurdas un toro con el denominador común de su incierta condición. En un momento de la parte final de la faena, el toro prendió al murciano, hiriéndolo posiblemente en la parte trasera del muslo derecho. No obstante, se mantuvo hierático en el ruedo y prosiguió su faena maltrecho, dejando una estocada y paseando finalmente la oreja del animal. Entró en la enfermería donde se le observó una herida leve y contusiones en el muslo. El equipo médico limpió y saturó la herida, finalizando la intervención a la misma vez que el festejo.

Dejó buenas verónicas Ginés Marín ante el quinto, al que dejó dos buenas series por la diestra de inicio y, ya al natural, comenzó a tomar vuelo la obra. Los momentos de mano baja de final de obra, provocando de uno en uno los muletazos y perdiéndole pasos al toro, llegaron arriba. Dejó una estocada en lo alto y cortó oreja.

Buen recibo capotero de Valadez al sexto, al que picó José María González, ovacionado tras las dos buenas varas. Por zapopinas quitó el mexicano, junto a una buena media. Rafael González y Luis Blázquez saludaron en banderillas. Al público brindó el hidrocálido, que se lo pasó por la espalda en el centro del anillo. Y continuó con la diestra el joven, mano en la que basó su obra, dándole siempre tiempos al toro. Se cruzó en el final de faena, de pitón a pitón, con el toro apagándose poco a poco, dejando naturales despaciosos y de calidad. Dejó una estocada un punto desprendida. Oreja con fuerte petición de la segunda no atendida.

Ficha:

Plaza de Toros de San Sebastián (Donostia). Domingo 13 de agosto. Corrida de Toros.

Toros de Fuente Ymbro.

Paco Ureña: Oreja y Oreja.

Ginés Marín: Ovación y Oreja.

Leo Valadez: Ovación tras aviso y Oreja.

Entrada: Media Plaza

Incidencias: Paco Ureña pasó a la enfermería tras pasaportar al cuarto toro de la tarde. Allí se le descubrió un puntazo leve, que fue limpiado y saturado, además de contusiones en el muslo.

@elmuletazo / José Antonio Niño

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