JAVIER ZULUETA, IVÁN REJAS Y PEDRO APARICIO FINALISTAS DE LA XIV EDICIÓN DE LA ESPIGA DE PLATA DE CALASPARRA

Regresaban este sábado, 29 de julio, los toros a la Región de Murcia, tras más de 3 meses sin actividad taurina en plena temporada.  Y lo hacían con la celebración del prestigioso certamen para novilleros sin caballos “Espiga de Plata” en la taurina Calasparra.

En el cartel de la semifinal de este certamen, la flor y nata de la novillería sin caballos nacional, lidiando cada uno un novillo de Araúz de Robles, buscando clasificarse entre los tres mejores para disputar la gran final de mañana domingo 30 de julio. El coso portátil instalado para la ocasión registró un tercio de entrada en tarde calurosa. Miriam Cabas, Iván Rejas, Álvaro Rodríguez, Juan Alberto Torrijos, Javier Zulueta y Pedro Aparicio lo dieron todo para agradar al exigente público calasparreño. Tras finalizar el paseíllo se guardo un minuto de silencio en memoria de D. Antonio de Béjar, que fue presidente del Consejo Regulador de la Denominación de Origen “Arroz de Calasparra” y que falleció hace unos días.

Abrió la tarde la novillera gaditana Miriam Cabas que paró con gracia y alegría a la verónica al novillo de Araúz de Robles que le correspondió en suerte. En quites, Iván Rejas subió la temperatura de la tarde con un ajustado quite por tafalleras. Con la muleta, la novillera de Los Barrios siempre quiso hacer el toreo, desde el minuto uno. Se puso de verdad, sin hacer gestos a la galería. Estuvo por encima de un rajado novillo, y en tablas intentó ponerse, dejando algunos muletazos estimables. Pinchó antes de agarrar una estocada muy habilidosa. Tras finalizar su actuación fue silenciada.

Iván Rejas saludó al segundo del festejo a porta gayola, aunque después no pudo estirarse a la verónica. Donde destacó fue en el tercio de banderillas. El granadino, siguiendo la estela de espectacularidad de su paisano David Fandila “El Fandi”, se entregó rotundamente. Dejó un par de poder a poder de mucha emoción y finalizó el tercio de rodillas colocando un par de banderillas cortas. En la muleta, el animal, como su hermano que abrió la tarde, también se rajó. Iván se mostró poderoso, plantándole la muleta por ambos pitones, intentándolo, hasta dejar alguna serie estimable, siempre muy por encima de las condiciones del novillo. Mató de estocada al encuentro ligeramente desprendida. Tardó en caer el novillo, pero el público no se enfrió pidiendo para Iván un trofeo. La presidencia no se negó a ello y otorgó una oreja.

El jiennense Álvaro Rodríguez saludó airoso al tercero de la tarde, dejando momentos muy templados con el capote. El valenciano Juan Alberto Torrijos no se quedó atrás en el quite y dibujó un excelente quite con mando a la verónica.  El animal de Araúz de Robles, como sus dos hermanos anteriores, se rajó, pero el de Castellar no se dio por vencido y cautivó a los más entendidos por su excelente manera de torear al natural. Una tanda, especialmente, fue sobresaliente. Consiguiendo tras su ejecución la ovación más fuerte del trascurso de la tarde. El trasteo estuvo presidido por el temple y por las buenas formas de Rodríguez. Lamentablemente, se atascó con el acero, pinchando en varias ocasiones. Remató de descabello y fue

Tras la pertinente merienda, Juan Alberto Torrijos arrancó una ovación tras recibir notablemente con el capote al cuarto novillo del festejo. El de Algemesí, brindó el trasteo al mayoral de la ganadería de Araúz de Robles. Este cuarto novillo no se rajó como los anteriores, sin embargo, la faena de Torrijos no terminó de calar en el público, ya que hubo pasajes al hilo de pitón. Estuvo voluntarioso el novillero, que se fue confiando poco a poco hasta conseguir algún muletazo estimable. Lo mejor fue el espadazo con el que remató al animal, que sorprendió al respetable. La gran ejecución de la suerte suprema desencadenó una petición minoritaria de oreja que la presidencia no atendió. El novillero dio la vuelta al ruedo.

La figura del cartel, por sus triunfos en los certámenes de Villaseca de la Sagra y de la Real Maestranza de Sevilla, no defraudó. El sevillano Javier Zulueta dejó sobre el ruedo calasparreño el toreo de verdad, el caro, el bueno. Estuvo sensacional por ambos pitones, construyendo una faena templadísima, con tandas rotundas y enseñando una técnica privilegiada. Los cambios de mano fueron de cartel de toros, los naturales profundos, los derechazos con mando y los pases de pecho larguísimos. Javier Zulueta mostró que sus cartas cotizan muy alto para ser alguien en el toreo. Faena Cumbre. Dejó un pinchazo hondo, una estocada haciendo guardia, y otra estocada con la que remató a la res. Tras tibia petición, recogió una enorme ovación.

El sexto novillo fue el mejor del festejo, con una embestida boyante, pronto y vendiendo el pescado caro. El animal puso la emoción en los tendidos, pero el novillero Pedro Aparicio no se quedó atrás y le plantó cara con sinceridad al buen animal de Araúz de Robles. El jienense lo recibió con una larga cambiada en el tercio, para después dejar varias verónicas estimables. Miriam Cabas ejerció su derecho a quite notablemente. Con la muleta el novillero de Jaén no desentonó, dejando tandas con mucha intensidad sobre ambas manos. La faena fue de más a menos, pero Aparicio, siempre valiente, quiso siempre y no se dejó nada dentro. Pinchó dos veces para dejar una estocada desprendida y otra entera con la que atronó al animal. El novillero fue silenciado y el novillo ovacionado en el arrastre.

En las cuadrillas actuaron los subalternos murcianos Juan Soriano, David Lorente y Juan Orenes «Maera». También el alicantino con raíces murcianos Daniel Oliver.

Tras la deliberación de jurado, se proclamó a Javier Zulueta, Iván Rejas y Pedro Aparicio como finalistas de la XIV edición de la Espiga de Plata. Mañana se enfrentarán a novillos de Sorando y «El Añadío.

FICHA DEL FESTEJO

Calasparra (Murcia). Novillada sin picadores. 6 erales de Araúz de Robles, bien presentados, mansos y nobles en líneas generales. El mejor el 6º, bravo. para:

Miriam Cabas, Silencio.

Iván Rejas, Oreja.

Álvaro Rodríguez, Silencio.

Juan Alberto Torrijos, Vuelta al ruedo.

Javier Zulueta, Ovación con saludos.

Pedro Aparicio, Silencio.

Entrada: Un tercio de plaza.

Incidencias: Se guardo un minuto de silencio en memoria de D. Antonio de Béjar, que fue presidente del Consejo Regulador de la Denominación de Origen “Arroz de Calasparra” y que falleció hace unos días.

Pedro M. Mellinas

Fotografías: Pedro Laforet / José Manuel García «Raspa»

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