Paco Ureña hacía el paseíllo en la tarde de este jueves, 27 de julio, en Santander casi dos meses después de que se jugará la vida a carta cabal en Madrid delante de una exigente, brava, encastada e imponente corrida de toros de Victorino Martín. Tras el injusto parón, el torero lorquino se enfrentaba en la última corrida de toros de la Feria de Santiago, a un encierro santacolomeño de “La Quinta” en compañía de López Chaves y Emilio de Justo.

El coso de Cuatro Caminos prácticamente casi se llenó. Al finalizar el paseíllo, y tras que sonarán los acordes del himno nacional de España, el público le tributó a López Chaves un a ovación, que tuvo que saludar, con motivo de su despedida este 2023 de los ruedos.
De 466 kilos un primero fiel al encaste Santa Coloma, que apretó en el caballo de López Chaves y luego empujó sin demasiada fe en el caballo, mostrando falta de poder. Por verónicas quitó el salmantino, evidenciando el mismo defecto el cárdeno. Al público fue el brindis del charro. El toque sutil fue la clave para que la obra llegase arriba, dejando siempre la muleta puesta en la cara para encelar su embestida. Y a la hora de trazar intentó ralentizar el viaje Domingo, que aguantó embestidas por dentro y la serie más rotunda llegó al natural en el final de obra, que fue larga. A pesar del defecto de la fuerza, fue noble e incluso con cierta humillación el animal, que se desentendió en el epílogo. A pies juntos también por la zurda finiquitó su faena, dejando una estocada entera y cortando una oreja.
Bajo el segundo, primero del lote de Paco Ureña, que empujó en el caballo después de que no pudiese lucirse el murciano capa en mano. Brindó el toro a López Chaves y fue componiendo series por ambos lados sobreponiéndose a la cara alta desde mitad del embroque que llevaba el de La Quinta. Fue, eso sí, noble y con duración el animal santacolomeño, en el que se entregó Ureña en cada serie y conectó especialmente en los finales de ésta. El epílogo por manoletinas, quieto Ureña, llegó con fuerza arriba, dejando una estocada un punto baja y paseando una oreja.




También bajo el tercero, un toro al que dejó una buena media de cierre para saludarlo Emilio de Justo. Empujó en la primera vara y a punto estuvo de resultar herido El Pollo al arrancarse el toro hacia las tablas. Dominador fue el inicio de faena, en el que fue abriendo los caminos con temple el extremeño a un toro que iba humillado pero con el que no había que cometer ni un solo error. Fue construyendo una obra de buen trazo por ambos lados, ralentizando el tranco ya despacioso del animal. Hubo algún cambio de mano y algún doblón de auténtico escándalo. Y el final de obra, junto a la estocada un punto desprendida, puso en sus manos el premio.
Con dos largas cambiadas saludó López Chaves al cuarto, un toro que se llevó un buen recibo a la verónica y luego dos medidas varas. Saludó José Chacón palos en mano. Tras un brindis personal, domeñó al toro por bajo en el prólogo de obra y se lo sacó con gusto al centro del ruedo. Era emotivo el animal, arrancándose de lejos y cuando se la ponías por abajo embestía con entrega y humillado. Así lo hizo por ambos lados el charro, que dejó instantes de mucho calado arriba. Faena larga, aprovechando la duración del de La Quinta, gustándose mucho por la diestra en el final de obra. La estocada, hasta las cintas, puso en sus manos las dos orejas.
Cinqueño el quinto, más hecho que sus hermanos, no pasaba en el capote de Paco Ureña. Le hizo un quite salvador Agustín de Espartinas a Ureña cuando se le vino cruzado antes de entrar al caballo, donde embistió con la cara por las nubes. No iba entregado en su embestida y fue muy complicado en las telas de Ureña. Hizo un esfuerzo en balde el murciano, que despachó al toro de una gran estocada. Palmas.


Dejó verónicas de buen trazo Emilio de Justo al sexto, toro también serio con el que se desmonteraron sus hombres de plata. Toro que brindó a Chaves y con el que estuvo pleno el torero, sobre todo llevándolo despacio. Animal para estar muy firme, para tocarlo fuerte, para llevarlo con la voz, y así lo hizo Emilio ante un tranco emotivo y humillado como el que tenía el serio animal. Excelsos los naturales finales, en los que se gustó y se rebozó el torero. Pero un pinchazo y una media lastraron las dos orejas, junto con el fallo repetido con el descabello, quedando todo en ovación tras aviso.
Ficha:
Plaza de Toros de Santander. Jueves 27 de Julio de 2023. Penúltimo festejo de la Feria de Santiago, última corrida de toros.
Toros de “La Quinta”, en el tipo de la casa y correctos de trapío. Cogido entre alfileres por su poca fuerza el primero, pero noble y con cierta humillación; noble y duradero el segundo, pero con la cara alta desde el embroque; de ralentizada embestida pero algo falto de entrega final el tercero; con duración y entrega el buen cuarto; de corta embestida y sabiendo lo que se dejaba atrás el quinto; noble el sexto.
López Chaves: Oreja y Dos Orejas.
Paco Ureña: Oreja y Palmas.
Emilio de Justo: Oreja y Ovación.
Entrada:
@elmuletazo / Fotos: Lances de Futuro
