Repleto de ilusión, el novillero murciano José María Trigueros se presentaba en la plaza de toros de Las Ventas de Madrid este jueves, 27 de julio, en la última novillada clasificatoria del certamen de novilladas nocturnas que se esta celebrando durante este mes de julio en la monumental madrileña. El de Javalí Nuevo, con la mirada puesta en la final del próximo jueves 3 de agosto, afrontó la tarde con determinación y valentía frente a un encierro de Monte La Ermita, remendado con dos ejemplares de El Cotillo que se jugaron en primer y quinto lugar. Junto al murciano, que lució para la ocasión un precioso gris plomo y oro, hicieron el paseíllo los novilleros Jorge Molina y Marcos Linares, último triunfador de la Espiga de Oro de Calasparra, que también se presentó en Las Ventas del Espíritu Santo. Antes de hacer el paseíllo se produjo un bonito momento, cuando hasta José María Trigueros se acercó el banderillero calasparreño Pascual Mellinas (a las órdenes de Marcos Linares) para desearle suerte en el festejo más importante de su vida hasta el momento.

Blandeó el primero de El Cotillo en el saludo capotero de Jorge Molina. Lo administró Teodoro Caballero en varas, antes del quite a la verónica de José María Trigueros, en el que el animal mostró calidad a la hora de tomar la tela. En la brega, lo sostuvo Juan Navazo con mucha eficacia. Se dobló Jorge Molina con él en un inicio de faena en el que el novillo quiso más que pudo. El secreto era encontrar la media altura y llevarlo muy toreado. Lo consiguió en una tanda al natural, en la que dejó los mejores muletazos de la faena. El animal se fue apagando en las postrimerías, perdiendo las manos en varias ocasiones. Se fue a por la espada el toledano en el momento adecuado. Estocada trasera tras pinchazo.
José María Trigueros se presentó en Las Ventas con el novillo “Teatrero” de Monte La Ermita. Un novillo bravo en los primeros tercios que peleó en varas de sobresaliente manera y que captó la atención de los aficionados. Pero Madrid también estuvo con el novillero murciano, que lejos de achicarse, apostó y estuvo notable con el capote, dejando siete verónicas de gran factura en el recibo, llevándose el novillo a los medios y rematando con una larga rodilla en tierra. El animal, con temperamento, no era fácil para alguien con tan poco bagaje en la profesión, pero el de Javali Nuevo tiró de agallas, y sacó su mejor versión, sobre todo por el pitón derecho, donde dejó series estimables. Dio la cara José María Trigueros que mató bien al primer intento. Su esfuerzo y ganas fueron premiados con una ovación con saludos desde el tercio.


Una pintura era el tercero de Monte La Ermita, un novillo sardo con cuajo y serio por delante, que se mostró muy desentendido en los primeros tercios. Ya con la franela, planteó Marcos Linares un inicio inteligente al novillo de su presentación, que tenía mejores inicios que finales. Salía siempre el animal con la cara muy arriba y desentendido. Le cambió los terrenos el de Linares, llevándolo finalmente a la segunda raya, pero no encontró lucimiento ante una embestida muy descompuesta. Buscó la espada para dejar una estocada tendida al segundo intento. Silencio.
Serio por delante fue el colorado que hizo cuarto, que no apuntó su excelente condición en el capote. Lo vio Jorge Molina, que consiguió entenderlo a la perfección en una faena muy solvente. Le echó la tela muy suave para tirar con suavidad de un animal que hizo gala de una clase suprema por ambos pitones. Templó el toledano las tandas por el derecho, que tuvieron emoción por la gran calidad del astado. Lo mejor llegó al natural, en una serie que caló mucho arriba y en la que siguió respondiendo el animal, que también tuvo fondo. Cerró por manoletinas ajustadas pero todo lo emborronó por el mal uso de los aceros.
El remiendo de El Cotillo fue un animal muy deslucido, sin entrega y que no le dio opciones a José María Trigueros. El novillero tiró de firmeza, delicadeza y mimo para intentar armar una faena de calado, pero el animal no colaboró en ningún momento. Lejos del silencio cosechado en la actuación, el murciano dejó una muy buena actitud. Mató de pinchazo y estocada defectuosa.

Muy rematado fue también el sexto, el animal de Monte La Ermita que cerraba plaza. Le sopló Marcos Linares verónicas de mucho gusto en el saludo, encajadas y de mentón en el pecho. Lo que pareció dibujar el novillo en el saludo se fue diluyendo poco a poco, llegando el animal a la muleta muy reservón. De nuevo, exhibió inteligencia delante del novillo el joven linarense, que poco más pudo hacer en una noche en la que pechó con el peor lote. Enterró el acero al segundo intento.
Ficha:
Plaza de Toros de Las Ventas de Madrid. Jueves 27 de Julio de 2023. Novillada con picadores Nocturna. Certamen Cénate Las Ventas.
Novillos de Monte La Ermita (2º, 3º, 4º y 6º) y El Cotillo (1º y 5º), de buena presencia, con aspecto de toros algunos de ellos. Tuvo calidad el blando primero, que quiso más que pudo; bravo y a menos en la muleta el 2º, de embestida descompuesta el tercero; e excelente calidad y clase el cuarto, ovacionado e el arrastre; deslucido el quinto y muy descastado el sexto.
Jorge Molina: Silencio y Ovación con saludos.
José María Trigueros: Ovación con saludos y Silencio.
Marcos Linares: Silencio y Silencio.
Entrada: En torno a 8.000 personas.
@elmuletazo / Fotos: Las Ventas / Vídeos: Ángel Ríos
