COMIENZA EL MONTAJE DE LA PLAZA DE TOROS DONDE SE CELEBRARÁ LA XIV EDICIÓN DEL CERTAMEN «ESPIGA DE PLATA» DE CALASPARRA

El montaje de la plaza de toros portátil donde se celebrará, por segundo año consecutivo, las novilladas sin picadores que forman la XIV edición del Certamen «Espiga de Plata» de Calasparra, se inició ayer lunes, 17 de julio, en los mismos terrenos donde se instaló el coso metálico el pasado año, es decir, en la Calle Ordóñez junto al pabellón deportivo de la Villa del Arroz.

Para estas novilladas que se encuadran dentro las Fiestas de los Santos Patrones de Calasparra, San Abdón y San Senén, se ha optado este año por montar una plaza de toros de la empresa de los Hermanos Correas con capacidad para 3.000 personas. Una instalación que ha pisado pueblos como Carcassonne en Francia y Pozuelo de Alarcón en Madrid.

Los días 29 y 30 de julio se celebrarán en ella la semifinal y la final de la “Espiga de Plata” en donde participarán seis de los novilleros sin caballos más destacados del momento. Quién elija acudir ese fin de semana a Calasparra se va a encontrar la batalla de seis chavales que van a darlo todo para conseguir un trofeo que da esplendor a sus currículums y que antes se han llevado nombres como los de Pablo Aguado o Filiberto.

El día 29, frente a los novillos de Araúz de Robles, Miriam Cabas, Iván Rejas, Álvaro Rodríguez, Juan Alberto Torrijos, Javier Zulueta y Pedro Aparicio buscarán ocupar una de las tres plazas de la final del día 30 en donde se lidiarán novillos de Sorando y “El Añadío”.

Una vez que se celebre el certamen “Espiga de Plata”, la plaza de toros, al contrario que en 2022, será desmontada.

Tal y como les expresamos hace unos días existe alguna posibilidad remota de que las novilladas con picadores de la Feria Taurina del Arroz de Calasparra 2023 que tendrán lugar del 3 al 8 de septiembre pueden volver al coso de “La Caverina”. Este diario informó hace unos días que la familia propietaria de la plaza de toros de obra, presentó en el ayuntamiento, en el mes de junio, después de las elecciones municipales, la solicitud para la obtención de la licencia de actividad. Para conseguir la licencia es necesario la realización de una serie de obras de acondicionamiento y mejora que tienen un alto coste económico y que son de mucha envergadura. Además de las obras, también hace falta la voluntad de todas las partes implicadas, cosa que parece que existe y que debería llegar a buen puerto para que Calasparra y sus fiestas taurinas sigan impulsándose año tras año.

Mientras todo se concreta, y confiando en la diplomacia y el entendimiento de la propiedad de “La Caverina” y Ayuntamiento de Calasparra, la feria donde se pondrá en liza el codiciado trofeo “Espiga de Oro” se celebrará, muy probablemente, de nuevo, en una plaza de toros portátil, está de más capacidad, semejante a la que se instaló el pasado año.

@elmuletazo

Los comentarios están cerrados.

Subir ↑