Y EN MURCIA: «POBRES NOVILLEROS»

Dice el maestro Roberto Domínguez, apoderado del matador de toros Andrés Roca Rey, que en esto del mundo del toro “quejarse es de mediocres”. Esa frase se puede decir desde las alturas, desde la confianza de llevar a un tío que va a torear tropecientas tardes de toros, haga lo que haga, toree como toree, mate como mate, se arrime más o se arrime menos, se encare con el público o no. Cuando uno lleva la corona (ojo que al peruano nadie se la ha regalado, esa es la verdad) los caminos se abren solos, las puertas nunca se cierran. Es lo bueno de llevar la púrpura encima. Luego está eso de soportar su peso, que unos lo llevan mejor que otros.

Todo el mundo está hablando de como le tangaron la Puerta Grande al peruano el pasado domingo en Madrid, pero nadie habla de cómo todas las temporadas el sector taurino le roba oportunidades a los que están empezando, a los que quieren abrirse hueco en esta profesión, la de ser torero, cada día más cerrada, cada día más difícil, cada día más sujeta a un millón de circunstancias. Impera la ley del silencio. Y el que protesta, el que levanta la mano, pues ya lo ha dejado claro Roberto Domínguez. Con esto, ciertamente, es un milagro que todavía existan chavales que quieran ser toreros.

Ayer recibimos más de una llamada con la misma pregunta: “¿Hay novillada con picadores en la Feria de Murcia?” Nuestra respuesta era siempre la misma. “No lo sabemos”. Si es que no sería la única de las ferias que se dan en plaza de segunda de nuestro alrededor que se quedaría sin este festejo (Almería, Albacete, Alicante…) Luego llegaban esos segundos inquietantes, de la quina bajando por la garganta del que sabe que se va a quedar en su casa sin torear por esas fechas, para después decir: “Vaya, a mí no me han llamado”.

A nosotros se nos ponen los pelos de punta. Los chavales están deseando torear (alguno salió a hombros con Jorge Martínez el año pasado), tener su momento, su oportunidad para llamar la atención, para progresar en la profesión. Todo un año pensando en lo mismo, haciéndose la misma pregunta: “¿Me pondrán?”. Y luego, ¡catapún!, el porrazo de la realidad. Decepción y silencio, para que no los crucifiquen.

Tampoco ayuda la nefasta gestión taurina de la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia. Estos días, en funciones, están más pendientes de mantener el sillón, de ver donde los van a colocar, que de hacer el trabajo que les ha encomendado la ciudadanía. Miramos con cierta envidia como el Gobierno de Castilla y León promocionó, en la feria de San Pedro Regalado celebrada en Valladolid, una novillada con caballos para chavales de la tierra. Como en Madrid se ha celebrado un circuito de novilladas por las plazas de la Comunidad promocionado y subvencionado por el Gobierno de Isabel Díaz Ayuso, como Juanma Moreno también lo ha hecho en Andalucía con la Fundación.

Y en Murcia, ¡ay nuestra Murcia!, la nada. Pobres novilleros.

Todavía se puede enmendar. Hay una fecha, el 16 de septiembre, que parece que se queda libre en la feria, a falta de confirmación oficial. Hay tres chavales que están deseando enfundarse el traje de luces, mostrarse ante su gente. Tenemos hasta una ganadería en Murcia que pasa por un momento bueno. Lo bonito sería ver la voluntad del empresario y sentir la ayuda inestimable del nuevo gobierno, ya sea con VOX o sin él.

F.P @elmuletazo

Los comentarios están cerrados.

Subir ↑