La terna conformada por el matador colombiano Cristóbal Pardo, el torero murciano Emilio Serna y el peruano Luis López se repartió cuatro orejas en la última corrida de toros de la feria en homenaje al Señor de la Ascensión celebrada esta tarde del pasado domingo, 2 de junio, en la plaza de toros «Antonio Navarro» del distrito de Puquio, en Lucanas (Ayacucho).
Con tres cuartos de entrada en los tendidos se lidiaron reses de Agualuna (1º manso y 2º devuelto a los corrales por presentar síntomas de estar toreado), San Isidro (3º, 4º y 5º de buen juego).
Cristóbal Pardo, silencio y dos orejas.
Emilio Serna, oreja en el único que mató.
Luis López, dos orejas en el único que mató.
La tarde estuvo protagonizada por la mala organización del festejo, que se notó por la pobre presentación de los toros de las ganaderías antes mencionadas, además de que alguno evidenció estar ya toreado. Por ese motivo, el diestro de Las Torres de Cotillas vio como se le devolvía a los corrales su primer ejemplar.
Los toreros se vieron obligados a explicar, micrófono en mano, ante las protestas de los asistentes, que la mala presentación de los toros era culpa de la empresa organizadora y que si habían trenzado el paseíllo era solo por respeto a la afición.
A la muerte del cuarto toro, los toreros abandonaron la plaza ya que no estaban dispuestos a continuar lidiando astados muy por debajo de lo que la afición esperaba.
El Ayuntamiento de la localidad peruana, ante semejante escándalo, sacó un comunicado explicando lo sucedido y poniendo también los focos de la culpabilidad en la empresa organizadora de la feria.
@elmuletazo
