Paco Ureña dio toda una lección de toreo en su improvisada encerrona en la plaza de toros de El Casar. Y es que el mano a mano previsto con Román se truncó por la cogida del valenciano en la tarde del domingo en Bayona. Ante esa circunstancia, Ureña afrontó la corrida de toros en solitario en el pueblo donde reside. El público lo arropó como si fuera un hijo del pueblo más. Ureña pudo expresar delante de los toros la rabia contenida por estar más de quince días parado en una de las épocas donde los toreros de su valía no deben estar en el banquillo. Delante tuvo una corrida bien presentada para una plaza de toros de tercera categoría con el hierro de Juan Albarrán, cuatro toros manejables, justos de fuerza y que se dejaron hacer. El mejor fue el cuarto con el que Ureña expresó y realizó una gran labor con capote y muleta. Sobresalió la manera de torear al natural, francamente extraordinaria.
Aunque fuera un pueblo, muchos aficionados de Madrid se acercaron a ver a uno de los toreros predilectos de Las Ventas y se encontraron con el toreo de verdad, el que se busca en las plazas. Más leña para la ya de por si ardiente corrida que abrirá la feria de Otoño el próximo 28 de septiembre donde compartirá cartel con Talavante y Fortes.
Al último del festejo lo desorejó y produjo el clamor y la alegría de todos en su salida a hombros. Antes había cortado una oreja del primero y otra del segundo de la tarde tras dos labores de pureza que no llegaron a más porque los toros de Juan Albarrán no tuvieron la chispa necesaria. Pese a ello Ureña tiró de firmeza, de querer y no darse por vencido y llegó a los tendidos como diciendo que está preparado para ese sueño de torear seis toros en Madrid. Un sueño que llegará porque aunque las cosas queden aparcadas en el camino siempre queda la llave en la mente para volver a arrancarlas.
Este es el primer festejo de un septiembre intenso para el de Lorca, donde estará en cuatro ferias de importancia como las de Murcia, Nimes, Albacete y sobre todo, ese compromiso de la feria de Otoño de Madrid. Cuatro tardes para decirles a las empresas como eso de Teruel. ¡Ureña existe!
Cosa que no parecen ver los nuevos empresarios de la plaza de Zaragoza, que ni si quiera lo han llamado para la feria del Pilar de este octubre. Ojalá los triunfos del lorquino sean tan fuertes que Zúñiga y Fontecha no tengan más remedio que llamarlo, pero para ponerlo en el sitio que le corresponde por ser triunfador de la feria del año pasado.
Ficha:
El Casar de Talamanca (Guadalajara) Lunes, 3 de septiembre de 2018. Corrida de toros.
Toros de Juan Albarrán, sospechosos de pitones y manejables en conjunto.
Paco Ureña como único espada por cogida de Román: Oreja, oreja, silencio tras aviso y dos orejas.
Entrada: Tres cuartos.
Fran Pérez @frantrapiotoros
