Bonita lucía la plaza de toros de Bayona para acoger su tradicional corrida goyesca del 15 de agosto. La plaza, decorada por el artista valenciano Bejas, estuvo ocupada en sus tres cuartas partes del aforo para ver un interesante festejo en el que participaban los matadores de toros Juan Bautista, Paco Ureña y José Garrido ante toros de la ganadería burgalesa de Antonio Bañuelos.
Abrió plaza un toro sosísimo de Antonio Bañuelos que no despertó a la gente de la siesta. Juan Bautista lo recibió de capote de buenas maneras pero el toro se desentendía de las telas que le ofrecían. Paco Ureña realizó un quite voluntarioso en los medios por delantales dejando su carta de presentación. En la muleta el toro no tuvo gracia ninguna, el francés Juan Bautista le buscó las vueltas pero la faena no logró levantar vuelo. Se quitó al manso de encima y saludó una ovación.
Ureña, con el traje goyesco que estrenó el pasado año en la goyesca del 2 de mayo de Madrid, saludó al segundo a la verónica. El toro, como su anterior hermano desde el principio dio síntomas de sosería. Lo mejor llegó con la muleta. El de Lorca tiró del toro y sacó buenos pasajes muleteros, sobre todo por la diestra, donde dejó tandas de mucho mérito. El animal respondió por ese pitón y el murciano lo aprovechó en una faena de más a menos intensidad. Lo puso todo Paco que se pegó un sincero arrimón. Recetó una media estocada el primer intento que no acabó con la res. Al segundo intento dejo una estocada entera y fue ovacionado.
José Garrido no tuvo opción con el tercero. Un animal mansito que sangró una barbaridad en varas y llegó parado a la muleta. Pinturero y valiente, el extremeño hizo un sincero esfuerzo por agradar pero las condiciones de su oponente no eran las mejores para levantar al triunfo. Fue ovacionado.
El cuarto fue un toro muy deslucido con el que Juan Bautista tan solo pudo justificarse. Muy descompuesto el de Bañuelos, se lo puso difícil al francés para armar faena. Con mucho oficio y sin darse mucha coba, lo probó y lo pasaportó al ver que no tenía opción con él. Silencio.
Tampoco se movió en demasía el quinto. Decepcionante desde luego la corrida de Bañuelos. Pero Ureña aprovechó el pequeño resquicio de movilidad del quinto para dejar una faena meritoria donde tiró del toro y sacó tandas ligadas que fueron lo más destacado de la tarde. El público entró en la faena por la gran entrega del lorquino que literalmente sacó lo poco que tenía el de Bañuelos. Hubo naturales muy lentos y la pureza de este torero embriagó al público asistente. Mató de entera efectiva y paseó una oreja.

El sexto se partió un pitón en un burladero y en su lugar salió un sobrero de la misma ganadería que fue muy deslucido y con el que Garrido no pudo hacer nada.


Ficha:
Plaza de toros de Bayona, Francia. Corrida de toros.
Toros de Antonio Bañuelos, de buena presencia. 1º soso. 2º, manso colaborador por el derecho. 3º, parado. 4º, deslucido. 5º, noble. 6º, devuelto por un sobrero de la misma ganadería. Deslucido.
Juan Bautista: Saludos y Silencio
Paco Ureña: Ovación y Oreja
José Garrido: Ovación y Silencio
Entrada: Tres cuartos de entrada.
Fran Pérez @frantrapiotoros
