Según ha sabido este periódico, y confirmado por Manuel Cascales, se está trabajando para que en octubre de este año vuelva el Memorial que lleva el nombre de su padre, y que era el único punto de referencia para los novilleros sin caballos.
Manolo está metido dentro de un proyecto realmente interesante que incluso afecta a la propia finca de «Los Felices», y para la recuperación del memorial, de los seis puestos solo falta por cerrar uno de ellos. Como ha sido tradicional en el mismo, allí no van «eralitos» sino novillos con hechuras de utreros y prácticamente también están cerradas las dos ganaderías que se van a lidiar.
Manolo Cascales va a cerrar gestiones que tiene abiertas con firmas comerciales e instituciones, para ayudar en los gastos, ya que también el precio de las entradas será módico para que acuda el mayor número posible de aficionados.
Un acierto con mayúsculas la recuperación de este memorial. Una ventana que se vuelve a abrir para los que empiezan y son los más modestos.
