La enorme sonrisa con la que Rafaelillo dio la vuelta al ruedo tras matar a su segundo, era más que significativo de que el murciano estaba satisfecho de lo realizado durante la tarde y del respeto que la afición de Madrid siente por él. Valiente, cruzándose al pitón contrario, voluntariosa… se le espera ante la corrida de Miura. Lo mejor de la tarde de ayer ante una corrida de Adolfo que no dijo nada, solo presencia, lo realizó el de Murcia.
Tras el primero, Rafaelillo comentó que “por el lado derecho la tomaba, pero de mitad del muletazo hacia adelante no hacía las cosas de verdad. Era muy difícil acoplarse a su embestida”. Rafaelillo, tras la apoteósica vuelta al ruedo en el cuarto, comentó que «la oreja podía haber caído, pero fuera de resultados han quedado varios muletazos importantes. Ha sido una faena de mucho fondo, de las que te hacen sentirte orgulloso».
