La afición siempre está presente y el sentido de la amistad también cuando se es torero dentro y fuera de la plaza, circunstancia de la que algunos no son ningún ejemplo. Pues en Filiberto se conjugan ambas facetas. Parado por el percance de Madrid, no se pierde por el Plus ninguna de las corridas de Madrid y ayer se fue a recoger a su amigo y admirador José Antonio Miranda, colaborador de este periódico digital, dieron un paseo llevando el torero la silla de ruedas y se vieron por televisión su corrida de toros.
Según ha podido saber El Muletazo, por parte de su apoderado Gonzalo González, quien lo visitó el viernes en Calasparra «lo he visto francamente bien, mueve los dedos y si no me equivoco este puede estar en condiciones de torear antes del tiempo previsto. Ya estoy haciendo gestiones para que se pruebe en el campo y tenemos un par de cosas vistas para el mes que viene»
