La espada deja a José Manuel sin trofeos en Villamanta

[Img #8328]Aunque la novillada de Aurelio Hernando no resultó nada fácil en líneas generales, el peor lote le tocó ayer en Villamanta (Madrid) al novillero murciano José Manuel, quien pese a estar por encima de sus oponentes, perdió el corte de algún trofeo por culpa de la espada.

 

El triunfador del festejo fue Miguel Ángel Pacheco que consiguió cortarle las orejas al que cerraba plaza. El tercer espada, David Garzón fue silenciado en su primero y escuchó palmas en el quinto.

 

Acudía José Manuel a esta población madrileña con muchísimas ganas de triunfo, y eso se le notó desde el primer momento ya con el capote, ante todo un tío con más presencia de toro que de novillo,  que lo dejó poco lucirse. Tras pegarle bien en el caballo, el matador tomó las banderillas para realizar un tercio digno ya que el utrero de Aurelio Hernando lo esperaba.

 

Con la muleta su oponente se quedaba corto, prácticamente no humilló y cuando se sintió podido tiraba derrotes a diestro y siniestro.

 

Mató mal y fue aplaudido, negándose a dar la vuelta al ruedo, cosa que sí hizo en el segundo de su lote un novillo de las mismas características del que abría plaza, ante el que volvió a estar por encima del mismo. Con las orejas prácticamente en las manos, entró tres veces a matar y ahí se fueron las posibilidades de conseguir algún premio. No obstante ha dejado una buena impresión en la afición local.

 

La actuación de David Garzón tanto en el segundo como en el quinto tuvo líneas similares. Se le vieron cosas, pero también los novillos se prestaron poco al lucimiento. En su primero muy poco pudo hacer, siendo silenciado tras escuchar un aviso.

 

En su segundo fue aplaudido.

 

El triunfador de la tarde fue Miguel Ángel Pacheco, un torero de buen corte, con mucha ambición y repertorio, aunque tuvo que pasar el mal trago de la espada en el tercero, en donde pese a ello y escuchar dos avisos, fue aplaudido. En el segundo, tras una faena que llegó a los tendidos, cubiertos en su mitad, tras una estocada consiguió el premio de las dos orejas y de la puerta grande.

Los comentarios están cerrados.

Subir ↑