La Junta de Gobierno del Ayuntamiento de Fortuna, que preside José Enrique Gil, ha convencido a su concejala de Festejos María Teresa Marco, para que esta a la vez lo haga con la Comisión de Festejos, para que acepte que este año no se dé festejo taurino, como era tradicional, y sí la suelta de vacas. Al producirse esta situación, la «brillante» idea del primer edil de hacer un referéndum «toro si, toros no» entre los vecinos del pueblo, no se producirá. La medida posiblemente inducida por las diversas denuncias sobre su ilegalidad producidas en otros municipios de hacer consultas de este tipo, es la que ha encontrado esta idea, la que sentimos por Juan Belda, el matador de toros hijo del pueblo, que siempre tenía la oportunidad de hacer el paseíllo ante sus paisanos.
Novillada sin caballos, con picadores, corrida o festejo de rejones, no tendrá ninguna subvención ni ayuda municipal. Quien quiera darlos, que lo haga con todos los gastos a su cuenta, por lo que ningún empresario dará la cara.
Y ya que hablamos de empresarios, a quien dio la corrida del año pasado en Fortuna no se le abonó el IVA de la misma, quedando en que se reconocía la deuda y que se le aumentaría la subvención este año, para paliar el pago del mismo.
Al no haber toros, no hay subvención y pon consiguiente la empresa tendrá que apechugar con este abono.
De esta forma, con un gobierno presidido por el PSOE con el apoyo de Podemos, se pierde un festejo taurino en nuestra Región, en una población en donde era tradicional que se celebrara.
