Paco Medina, el propietario del hierro y la ganadería de El Montecillo que se lidió el lunes en Madrid y en la que resultaron heridos Filiberto y Adame, es un hombre con «buen ojo». La novillada no valió un duro, salvo dos novillos que se dejaron dar una tanda y pare usted de contar. El «gran conocedor» de los que tiene en su casa, declaró en cultoro.com que «Yo fui el que creó una de las mejores ganaderías de España que fue El Ventorrillo y creo que el lunes lo voy a demostrar que la segunda ganadería ya la tengo en la mano. Desde luego que hasta que no se lidia no se puede saber a ciencia cierta pero me arriesgo a decir, por primera vez, que tengo una ganadería buenísima formada. Me ha costado tiempo porque cada prueba que se hace dura cinco años. Estoy seguro que como mínimo cuatro novillos van a embestir en Madrid. A veces hemos tentado cinco vacas y a las cinco las he tenido que aprobar pero, además, como a mí me gustan que embistan las vacas y los toros: que humillen, que se desplacen y que quieran morder la muleta en el último momento del muletazo. Y eso lo tengo logrado».
Declaraciones para ponerle un marco. Seis novillos preciosos llevó a Las Ventas cuando su destino idóneo era el matadero y es que, abundan los fantasmas.
