Que un chaval esté roto es imperdonable. Que se le cercene su ilusión y afecte a su vida personal, es algo que en este caso no se ha tenido en cuenta. Aquí prima el ordeno y mando por mucho que se le lea la cartilla, tras la ocurrido, a él y a su tutor (en este caso el padre). Volvemos a insistir en que las normas están para cumplirlas, para también la habilidad, la filosofía, el modo, la personalidad… de con quién y cómo se hace.
En el caso de Jordi Martínez le han quitado la ilusión por el toro y quien sabe qué torero se ha podido perder, pero lo más grave son los informes de donde recibe la docencia normal que nos han sido facilitados.
Jorge, es alumno del Centro Concertado de Infantil, Primaria y ESO «La Milagrosa» de Totana, su Tutora, Josefina Campos; su Director, Emilio Pulido y su Orientadora, Eva María López, han remitido a los padres de su alumno el siguiente escrito, que también figura en nuestro poder:
«Jorge Martínez Giménez, alumno del Colegio La Milagrosa de Totana, Murcia, es un alumno ejemplar en los referente a su comportamiento hacia sus compañeros y hacia sus profesores.
No ha tenido ningún parte de incidencias en los 13 años que lleva cursando en este centro, ni ninguna falta de disciplina reseñable.
En estos últimos días hemos notado cierta tristeza y bajada en el rendimiento académico y en sus relaciones y actitudes habituales.
Al conocer la noticia de la expulsión de Jorge de la escuela taurina, podemos su actitud y estado emocional en el aula ya que para él mundo taurino supone su ilusión, su meta en la vida y el motor de su trabajo y esfuerzo diario».
El original de este escrito lo reproducimos en interiores con los nombres, cargos y rubricas de quienes lo firman.
