En el comunicado de prensa emitido por la Escuela, en su apartado 6, dicen: «se toma por un inoportuno y arbitrario capricho, es injusto y falso, además de que es fácil reducir al absurdo tan infundadas y falsas acusaciones. Solo desde la mala fe puede imputarse a esta junta directiva un deseo de perjudicar al alumno, convirtiendo a este en víctima de una inexistente arbitrariedad y utilizando su defensa para atacar las, ajustadas a Derecho, decisiones de esta entidad».
El mismo abre una serie de puntos para hablar de polémica. Por ejemplo ¿Podrían explicarnos si no es víctima aquella persona o animal que sufre un daño o un perjuicio a causa de determinada acción o suceso? Lean el informe del Colegio.
¿Dónde están las falsas e infundadas acusaciones (esto es subjetivo) y donde han tenido su soporte (cartas al director de un medio) y no se dice nada de notas y comunicados para publicitar una información? La opinión de un lector o un aficionado, es tan fundamentada como el Derecho a la libertad de Expresión.
¿Decide la directiva de la Escuela lo que es justo o no? No se puede convertir en jurado quien es parte interesada en el mismo.
Por enésima vez repetimos nuestro apoyo a la Escuela Taurina de Murcia, a su labor y trabajo, pero hay cosas que no nos gustan y una de ellas son los modos, independientemente de normas y ahí, se falla y ratifican determinadas actitudes.
