La Escuela entra en polémica tras expulsar a un alumno

[Img #8224]

 

Como anunciábamos ayer, la Escuela Taurina de Murcia nos informaba en un correo de una nota informativa adjunta  sobre la expulsión de ella de su alumno Jorge Martínez, que no aparecía. Sí fue recibido por nuestro periódico a las 00.58 h. cuando la edición estaba cerrada.

 

El nuevo correo dice que «Adjuntamos nota de prensa de la Junta Directiva sobre la expulsión del alumno Jorge Martínez de la Escuela de Tauromaquia de la Región de Murcia.

Lamentamos el fallo en el envío anterior» y su contenido textual era este:

 

 «1 º El alumno Jorge Martínez, con ocasión de una fiesta privada, en la que había ganado bravo, toreó sin deber haberlo hecho, ya que los estatutos de la escuela de Tauromaquia de la Región de Murcia lo prohíben taxativamente en su art. 6, (#)previéndose como sanción la expulsión de la escuela .

 

2º Todos los alumnos y sus padres o tutores son clara y expresamente apercibidos al ingresar en la escuela de que la contravención de las normas que rigen el funcionamiento de la escuela llevan consigo las consecuencias que la propia norma establece. Y desde luego, saben muy especialmente que deben abstenerse de torear sin previa autorización, ya que firman el Reglamento de Régimen Interno, que continúa siendo el mismo con el que la Escuela se rige desde su fundación.

 

3º La Junta Directiva, antes de tomar la decisión que la norma impone al alumno, se cercioró de que Jorge Martínez participó toreando en la mencionada fiesta, consciente de que tenía prohibido hacerlo. Durante la audiencia que dio la escuela tanto al alumno como a su padre para que expusieran su versión, y ambos reconocieron la realidad de los hechos, puesto que incluso pidieron a un periodista que se abstuviese de grabar, lo que es indicio más que claro de que sabían las consecuencias de sus actos y la sanción que estos acarreaban, por lo que trataron de ocultarlo.

 

4º Nada hay de animadversión por parte de esta junta directiva contra su alumno, sino que, muy al contrario, siempre se le ha dado un total apoyo, el cual se materializó en que, durante un periodo de quince meses toreó en al menos siete clases prácticas, participó en numerosos tentaderos y en la lidia de reses a puerta cerrada.

 

5º La enseñanza impartida, las oportunidades para torear, los constantes desvelos de la junta para traslados, tentaderos, clases prácticas y teóricas, constante vigilancia por su aprovechamiento académico…, todo sin desembolso alguno y de ningún tipo por parte del alumnado, determina que sea justa la exigencia de su aprovechamiento y respeto por las normas y por las decisiones de la junta directiva. Normas y decisiones que solo tienen en cuenta el interés y el beneficio de los alumnos y que, como esencial finalidad tienen la de garantizar la seguridad e integridad de los mismos.

 

6º  Pretender como, con publicidad se ha hecho, que una decisión de la junta directiva justificada por los hechos probados y por la norma, se toma por un inoportuno  y arbitrario capricho , es injusto y falso, además de que es fácil reducir al absurdo tan infundadas y falsas acusaciones . Solo desde la mala fe puede imputarse a esta junta directiva un deseo de perjudicar al alumno, convirtiendo a este en víctima de una inexistente arbitrariedad y utilizando su defensa para atacar las, ajustadas a Derecho, decisiones de esta entidad.

 

 Atte. la Junta Directiva de la Escuela de Tauromaquia de la Región de Murcia«.

 

 

El fondo de toda esta cuestión era sobradamente conocido entre las gentes del toro. Creíamos que con la nota de la expulsión facilitada por la Escuela y alguna protesta también publicada, estaba cerrado. También ayer decíamos que cualquier manifestación por alguna de las partes, podría abrir una polémica, como lamentable y torpemente ha ocurrido por parte de la entidad docente, o en su caso por el chaval expulsado que no ha realizado declaración alguna ni él ni su padre. Este medio, que en ningún momento ha emitido opinión hasta hoy, se ha limitado a informar,  a contar que alumnos de la Escuela de Murcia se marchan a otras, que se aplica una disciplina espartana pasada de moda, que se juega con ilusiones bajo unas normas que no tienen la grandeza de su flexibilidad, que queremos y apoyamos a la fiesta, que las normas están para cumplirlas… y nada más. Hoy nuestra Redacción se ha movido, y nos hemos movido con sorpresas que desmenuzamos bajo esta información.

 

Recordamos que la Junta Directiva la preside Rocío Bernal, hija del empresario y propietario de la plaza de Murcia; el presidente del Club Taurino, Alfonso Avilés; el padre de la presidenta  Angel Bernal; Pepín Liria; el que fuese novillero José Mari Ortín; Jose Maria Caballero y el doctor Ricardo Robles, así como la periodista Catalina Ojados.

Los comentarios están cerrados.

Subir ↑