La plaza cubierta de Eduardo Flores, en Madrid, fue escenario ayer de un curioso mano a mano a puerta cerrada entre el matador de toros Roca Rey y el novillero murciano Filiberto, los cuales mataron cada uno dos toros de «Los Palancares», en una disputa de corto que entusiasmó a los presentes, ya que si el peruano estuvo francamente bien, el de Calasparra no se quedó a la zaga.
Toreo bueno, de dos toreros muy puestos y excelente preparación para la comparecencia de ambos en Madrid.
Filiberto, de cara a ese compromiso, no volverá al campo esta semana y ya esperará al lunes día 16 en donde le espera la plaza más importante del mundo. Durante estos días se dedicará a preparación física y toreo de salón.
