Pitocrónica en Cieza, como si fuera el Entierro de la Sardina

[Img #7899][Img #7900][Img #7901][Img #7902][Img #7903]Desde luego no me cabe duda alguna que, veinticuatro horas después del fastuoso Entierro de la Sardina del presente año, los sardineros murcianos regalaron miles de pitos, como siempre hacen, pero que en esta ocasión se ve que fueron a parar a manos de “anti taurinos” que en la tarde de ayer domingo nos dieron un verdadero concierto con estos instrumentos de viento. La cosa empezó con la concentración, ya habitual, de más de cincuenta personas a las puertas de la Deseada con sus gritos y consignas de rigor. Ya saben eso de “asesinos” y cosas por el estilo. ¡Que aburrimiento por favor! Pero después pasaron a la “pitada” hasta tales extremos llegó el concierto que incluso, dentro de la plaza, sonando de maravilla como siempre la banda que dirige el Maestro García Alcázar, mi admirado maestro Lorito, los pitos exteriores se escuchaban como si estuvieran en los tendidos. Un vecino de localidad, no sin cierta guasa, decía eso de: “Coño es que tenemos Entierro de la Sardina esta tarde en Cieza” y otro que no se le quedaba a la zaga en lo que a humor se refiere le contestó muy serio: “como decía mi madre cuando dábamos el follón, nene échale mierda al pito” En fin cosas de estos de las protestas.

 

Vayamos ahora a lo nuestro: La Deseada estaba preciosa ayer tarde. Con más de tres cuartos de entrada y con largas colas en taquillas antes del festejo y un ambiente extraordinario en la “Perla del Segura” lo que hacía presagiar una excelente tarde de toros. Nada más entrar, en el patio de caballos, nos encontramos con el Presidente de la Comunidad Autónoma, Pedro Antonio Sánchez, que saludaba y deseaba toda la suerte del mundo a los tres matadores murcianos e incluso se fotografió con ellos antes del inicio del festejo. Posteriormente, el Presidente, ocuparía localidad en el burladero de la propiedad acompañado de los dueños de la Deseada, el ganadero Victorino Martin hijo, el diputado nacional Teodoro García Egea y el director General Paco Abril Ruiz entre otros invitados. También vimos y saludamos en la plaza al Pte del Club Taurino de Calasparra, Paco García. Al de Cartagena, Manolo Juárez quien, antes de comenzar el festejo y en el ruedo tras el paseíllo, entregó unos premios a los matadores y subalternos acreedores de estas distinciones.  También estaba el Pte del Club Taurino de Murcia, y decano de España, Alfonso Avilés que estaba acompañado por Vicente Carlos Campillo. El “míster” como le conocemos no paraba de dar instrucciones a Antoñito Puerta durante la lidia. También pudimos ver a Juan Diego Tortosa, Paco Soler, Juan Meseguer y Clemente García que compartían burladero y no se perdían detalle de la lidia.

 

Pero quien de verdad no paró en toda la tarde, y tampoco perdía detalle, fue el ex matador de toros murciano Antonio Mondejar, ahora colaborador de la empresa que rige los destinos de la Deseada, y que personalmente estuvo pendiente de la prensa para que no nos faltara información de nada e incluso ofreciéndose para lo que nos hiciera falta. La verdad es que Mondejar estuvo servicial y muy cordial con los informadores taurinos que ayer llenábamos el burladero de prensa. Gracias Maestro. Otro grande, hablando de maestros, es Manuel Cáscales que también estuvo en Cieza ya que, aparte de la afición, le une una profunda y larga amistad con quien preside la empresa que se ha hecho con los destinos de la plaza de Cieza. Otro torero de la tierra que pudimos saludar antes del inicio del festejo fue a José Manuel, el Suresteño, que acompañado por sus gentes de confianza no se quiso perder la corrida del coso ciezano. Y en un burladero vimos al empresario Antonio Soler y a su torero Miguel Angel Moreno juntos.

 

Un detalle que nos llamó mucho la atención, no lo habíamos visto hasta ahora, es que los caballos de picar “llevaban publicidad”. Si. Como lo están leyendo. Llevaban publicidad de la empresa a la que pertenecen. Además de una forma muy discreta pero efectiva. En el “antifaz” o venda que llevan sobre sus ojos los equinos para impedirles la visión directa del toro en lugar de eso, llevaban una especie de antifaz hecho expresamente para ellos donde podía leerse en grandes caracteres de color negro sobre el rojo del fondo: “Cuadra de caballos de picar El Pimpi de Albacete” La verdad es que es la primera vez que veo semejante publicidad en los caballos de picar y como quiera que me llamó poderosamente la atención se lo comento a ustedes para que vean que nos fijamos en todo.

 

Y como siempre fue un verdadero deleite escuchar esa “orquesta sinfónica” que es la banda de música de Cieza bajo la dirección de Francisco García Alcázar. Unos pasodobles interpretados con una maestría extraordinaria y un repertorio que no es muy habitual en las plazas de toros. Una de estas partituras, que sonó en el tercero de la tarde, fue precisamente el que el propio Maestro García Alcázar compuso para el ceheginero Antonio Puerta. Durante la lidia del tercero y ante lo bien que lo estaba haciendo el de la ciudad de las Maravillas, la banda, atacó con esta composición que sin duda emocionaría a Puerta. También fue una delicia escuchar, en la lidia del quinto por Paco Ureña la partitura “Viva el pasodoble” que tan popular fue en la época de Rocío Jurado cuando la cantante de Chipiona, la llorada Rocío, la llevó por todos los escenarios del mundo. Con letra, todo hay que decirlo, del maestro de la radio Manuel Moles.

 

En fin, una tarde preciosa y muy entretenida. Con un ambiente de lujo en la Deseada y con aficionados de toda la Región que llenaron los aparcamientos disuasorios dispuestos por el Ayuntamiento de Cieza y con numerosos autobuses llegados, sobre todo, de Cehegín y Lorca siguiendo a Puerta y Ureña. Los murcianos seguidores del diestro del Barrio del Carmen, nuestro querido Rafaelillo, se desplazaron a Cieza en coches particulares que luego, a la salida, formaron largas filas para abandonar aquella ciudad.

 

Eso sí, la vuelta, fue más triste pues todos llevábamos en la retina la cogida de Puerta por el sexto de la tarde, un cinqueño de armas tomar y con más peligro que un terrorista del Isis en un aeropuerto (si se me permite la broma) que puso sombras a una tarde hermosa de luces. Hasta tal punto que, sus compañeros de terna, Rafaelillo y Ureña no quisieron salir por la puerta grande, aun habiéndola abierto, mientras que el ceheginero estaba siendo operada de urgencia en la propia enfermería de la plaza por el doctor Ricardo Robles ese ángel de la guarda que, cuando los toreros, le ven en los burladeros respiran tranquilos pues saben que si sufren algún percance sus manos mágicas y profesionales les salvaran de lo peor. Ayer hizo lo propio con Antonio Puerta.

 

Alberto Castillo

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