Los toros no son ninguna preferencia. No lo fueron y no dudaron en cargarse el ciclo «Blanca Villa del Toro». La Feria que creara López Ríos hace un montón de años, gobernando los socialistas, parece que tampoco. Mientras que al menos en Cehegín ya se ha redactado un borrador para licitar por su coso, los festejos feriales en la blanqueña población son toda una incógnita.
O Gumersindo y Pedro Molina lo tienen todo atado y bien atado a modo » la deditis» (y la oposición callada o acojonada), o les sobran los billetes, le sueltan a Reverte la pasta y cubren el expediente porque el pueblo tiene que tener su encierro, por lo menos.
Por cierto ¿Ha dado oficialmente el alcalde las cuentas de lo que le costó a su Ayuntamiento del Feria del 2015? Los datos del 2014 figuran en nuestro poder y no estaría fuera de lugar hacer una comparativa, para que ustedes entiendan o no, lo que está pasando en una población murciana que en el apartado de toros era puntera y que sus actuales gestores la han colocado a la altura de Mula, en donde curiosamente allí se va a apostar de verdad por la Fiesta y habrá al menos dos novilladas picadas y un tercer espectáculo-festejo en el que sería protagonista José Nicolás.
