La víspera de la «tamborada», con un Hellín que huele a Fiesta, con un esfuerzo empresarial importante y sin ningún tipo de subvención, se acartela a Paquirri, Miguel Abellán y López Simón ante un encierro de Daniel Ruiz y según nuestro compañero Pedro Mellinas, quien estuvo cubriendo la corrida para nuestros compañero de cultoro.com, hubo menos de media plaza.
Un fiasco empresarial porque el festejo no tenía ayuda y con lo recaudado, a tenor del caché de los toreros y ganadero (aunque bajarán algo), no se cubrieron gastos ni muchísimo menos.
Hellín había sido un éxito el año anterior con una corrida mixta, con Filiberto y Diego Carretero, con un festival… ahora con esto se va al traste, por lo que los planteamientos empresariales de Soler deberían ser reconsiderados cuando se trate de nuestra Región o cercanas a ella. Los toros deben ser un negocio, y en estos momentos quienes tienen el tirón (Rafaelillo, Ureña, Puerta, Filiberto, José Manuel…) son los que pueden llevar a gente, y no convertirse en un pozo sin fondo.
