Para continuar el triunfo de murcianos en Valencia, solo falta que esta mañana embistan los novillos del yeclano Nazario Ibáñez y que Ramón Serrano, de San Javier, «toque pelo». Es una pena que en una feria como esta no entrase ningún novillero con picadores de Murcia, y eso que los hay y buenos, para cerrar el círculo de dos matadores de toros (Rafaelillo y Ureña) un ganadero (Nazario Ibáñez) y un novillero sin caballos que debuta de luces como es Ramón Serrano, y haber estado así en todos los escalafones.
Ramón estuvo la pasada semana tentando en Las Ramblas y en esta lo hizo en Sevilla en donde en la finca de Espartaco toreó una becerra y mató tres utreros vestido de luces, gracias a un terno que le ha prestado el maestro para que se haga al vestido de torear.
De Ramón se están diciendo muchas y buenas cosas, e independientemente de cómo esté, lo importante es que entra en un ciclo de una plaza de Primera y que este es el camino para hacerse con un puesto en el más modesto de los escalafones, aunque esto es lo de menos. Todos han iniciado este mismo camino. Habrá que estar pendiente de él. Puerta pasó por Valencia en la tradicional «Desencajonada» cuando era novillero sin caballos cortando dos orejas y saliendo a hombros. Que hoy se repita la historia con Ramón.
