Un trozo de Lorca en manos ajenas y en el mercado

Cada uno puede hacer con su propiedad lo que quiera: venderla, regalarla, ponerle un barril de dinamita… pero cuando esa propiedad forma parte de la historia de un pueblo, de sus paisajes, es un trocito que  muchos la consideran propia, hay que medir las consecuencias. En el caso de la venta de la plaza de toros de Sutullena, la familia Montoya pone en el mercado parte del patrimonio de Lorca, de una afición. Su actual almacén de camisas tiene venta. Lo que no tiene ninguna medida es la afición de estos señores y el amor a la fiesta de los toros. Eran enternecedoras sus declaraciones hace pocos años a La Verdad, en las que decía «La plaza es un monumento de la ciudad, como la colegiata o el castillo. No podemos dejarla así. Aquí ha venido mucha gente de fuera a ver toros. A mí me gusta ponerme en la taquilla, para ver cómo va la cosa, y desde la taquilla he visto a muchas mujeres gastando unos ahorros de mucho tiempo atrás. Traían el dinero bien sujeto en el puño como algo que vas a gastar en algo precioso. Que la arreglen ya, hombre». ¡Que se la arreglen ya querrá decir! Poner ustedes un duro, nada de nada y luego a cobrar arrendamiento.

 

Otra cosa bien distinta es que aparezcan compradores y aunque los daños del terremoto fueron notables, tampoco era para perder la cabeza el restaurarla. Estaban locos por quitársela de en medio y ni Ayuntamiento, ni empresarios locales, ni nadie, ha dado un paso al frente de verdad para que esta imagen, que deteriora a Lorca, se produzca. ¿Por qué venden una plaza de 9.000 localidades? ¿Allí no van a los toros ni los gatos? ¿Qué afición habrá para que esto ocurra?, pensarán muchos. Y eso, es falso, completamente falso.

 

Ni historia, ni Pepín Jiménez, ni «Dominguín», ni Ureña, ni «El Charra»… les importan una leche. Derribada Cartagena (¿Cuánto darían por tener un edificio como este y restaurarlo?) ahora sale al mercado, como si de un objeto de baratillo se tratara, una parte de la tauromaquia de nuestra Región.

 

Las necesidades de Lorca tras lo ocurrido hace 5  años eran totales. Pensar en una plaza de toros cuando había gente si viviendas, sin enseres, en la calle… era una locura, pero Lorca despierta, y si hasta el momento su Ayuntamiento no ha sido capaz de encabezar un proyecto serio de recuperar, como con otros, este edificio, ahora es la ocasión. Alcalde cree una Comisión, póngase al frente de ella, busque empresas lorquinas, remueva cielo y tierra … y no ponga en riesgo que mañana lleguen cuatro guiris, compren el edificio y monten una bolera o un circo.

 

¡Qué vergüenza ver en un periódico nacional, con foto incluida, que un trozo de la historia taurina de esta tierra se vende! Hoy más que nunca… ¡#SutullenaYa !

 

GONZALEZ BARNES

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