Estas son las secuelas que trae jugarse la vida. Desde San Isidro Paco Ureña venía sufriendo problemas en una de sus piernas sabedor de que al acabar la temporada tendría que pasar por el quirófano. Su maltrecho cuerpo a base de volteretas, puntazos, lesiones óseas… ya estaba cansado de vendajes, de ser inyectado en las partes afectadas, de sufrir antes, durante y después de cada corrida…
El equipo médico del hospital Infanta Luisa de Sevilla, integrado por los doctores Emilio López-Vidriero y Pedro Delgado, de ISMEC: international sports medicine clinic de Sevilla, ha realizado un nuevo examen a Paco Ureña ayer, que ha confirmado la fractura de escafoides y una rotura de cinco centímetros en el gemelo, lesiones que le obligarán a pasar por el quirófano el próximo 12 de octubre.
Parte médico: fractura de escafoides de la mano derecha. Rotura traumática del gemelo medial derecho, de cinco centímetros. Lesión del ligamento colateral medial de la rodilla derecha. Luxación del codo izquierdo, a la espera de resultado de las pruebas pertinentes.
El torero murciano firmó está mañana el alta en el hospital San Francisco de Asís, donde le realizaron anoche una primera exploración, dado que su residencia está en Sevilla.
Un torero tan bueno tiene que estar en buenas condiciones, y ahora que la temporada ha terminado, es el momento.
Ureña, con el que ayer vía wasap hablaba El Muletazo, quería agradecer las muestras de afecto y felicitación recibidas desde un montón de sitios tras su actuación en Madrid.
Al mismo tiempo que agradecía y aceptaba la invitación de nuestro director a portar en marzo la imagen del Gran Poder, el Cristo de los Toreros Murcianos, y desfilar con la Cofradía del Amparo en la próxima Semana Santa de Murcia, en acción de gracias y junto a otros compañeros matadores de toros y novilleros.
