Mala salió la novillada de Pérez Villena que no permitió el lucimiento de los toreros ayer en Fitero (Navarra), y en la que actuaba el murciano Pablo Belando quien puso todo lo que llevaba dentro a dos novillos sin raza, sin fuerza, que no se movieron y que no dieron ninguna facilidad. Digno el torero de la tierra, la transmisión ante lo que tenía delante, fue imposible y por eso sus dos faenas fueron silenciadas.
El lote se lo llevó Lagartijo, porque al menos sus oponentes tuvieron cierta movilidad. Le cortó una oreja al segundo de la tarde, y dio la vuelta al ruedo en el quinto.
Quien no olvidará esta actuación será José Luis Madrigal, sobre todo en el novillo que cerraba plaza, en donde escuchó tres avisos amén de pitos. En el tercero, también escuchó un recado de la presidencia y fue pitado.
Ficha del festejo:
Fitero (Navarra). Novillos de Pérez Villena. Pablo Belando, silencio y silencio; Lagartijo, oreja y vuelta al ruedo; y José Luis Madrigal, pitos tras aviso y pitos tras tres avisos. Algo más de un tercio de entrada.
