La capacidad de Filiberto, su toreo distinto, ensimismado, para el aficionado…brilló ayer en todo su esplendor en San Agustín de Guadalix. Y eso que no podía estar al 100% de facultades físicas tras haber estado incluso ingresado por un problema gástrico, lo que le impidió torear el viernes en Cuerva. Quién pudiese pensar que estaría con la mente puesto en sus próximos compromisos en Albacete, Algemesí, Arnedo y Madrid, se equivocó y de qué manera. En una feria a las puertas de Madrid, sustituyendo a la sensación de la novillería Roca Rey, y en un cartel junto al novillero
salmantino Alejandro Marcos que venía de abrir brillantemente la puerta grande de la plaza de su ciudad.
Por orden, en primer lugar abrió cartel la rejoneadora Lea Vicens que tuvo muy mala suerte. El novillo de Antonio San Román alcanzó a su caballo Bach, y le dio una auténtica paliza en el suelo. Vivimos momentos dramáticos. Nos enteramos que sufrió una contusión cervical y dorsal y fue trasladada al Hospital Infanta Sofía de San Sebastián de los Reyes. Ya no pudo salir a torear a caballo a su segundo la buena rejoneadora francesa a la que le deseamos una pronta recuperación.
En segundo lugar, primero de los de a pie, Filiberto le montó un lio ya con el capote al utrero. Siguió con la muleta con el concepto que le caracteriza para empezar conquistando al exigente público de la sierra de Madrid. Cuando tenía a la afición entregada, mató a la primera pero el descabello hizo que volasen los trofeos, llevándose una clamorosa ovación.
El segundo del lote de Filiberto, lidiado en cuarto lugar por el percance de la rejoneadora francesa, fue el mejor de la buena novillada de Zacarías Moreno. Se lució con el capote y fue al caballo con bravura. El novillo fue muy bueno y el toreo de Filiberto excepcional. Comenzó a pies juntos la faena de muleta para continuar toreando por abajo en muletazos eternos y templados que enloquecieron a la afición madrileña. Exaltó las virtudes del novillo con su característico toreo de mando y de no dejarse nunca tocar las telas. Los ayudados finales fueron sencillamente soberbios. Los naturales eternos, los derechazos para enmarcar. Se concedió el indulto y recibió los máximos trofeos de forma simbólica. Dio la vuelta al ruedo como es preceptivo y junto con el mayoral.
Venía el novillero Alejandro Marcos de triunfar en su tierra y mostró el buen concepto de toreo que atesora, y que ya pudieron ver los calasparreños en la novillada de Cebada Gago. El charro es también poco dado al toreo de cara a la galería, lo que ha dado categoría taurina a una tarde que nunca olvidaré. Mató sus dos novillos de dos estadas. El segundo tardó en caer. Cortó una oreja de cada uno de ellos y acompañó al murciano por la puerta grande junto al mayoral de Zacarías Moreno
Ficha del festejo:
Plaza de Toros: San Agustín de Guadalix (Madrid).
Festejo: Novillada picada mixta. Primera de feria.
Reses: 2 novillos de Antonio San Román para rejones, se lidió solo el primero por el percance de la rejoneadora. 4 novillos de Zacarías Moreno para la lidia a pie. Buenos todos. El mejor el lidiado en cuarto lugar por Filiberto, número 51 y de nombre “Alegre”.
Novilleros:
Lea Vicens (rejoneadora): Herida en su primero
Filiberto: Ovación y dos orejas y rabo simbólicos
Alejandro Marcos: 1 oreja y 1 oreja.
Entrada:
Tres cuartos
Texto y fotos: JUAN DE LEÓN
