Uno de los grandes carteles de la Feria de Peralta (Navarra) se estrelló ante una imposible novillada de Joaquín Buendía, y eso que cualquiera de los espadas, Puerta, Roca Rey y Joaquín Galdós, le pueden montar un lio a cualquier novillo que a la mínima se preste.
Puerta, que todos sabemos las cualidades que atesora y que acudía a esta población navarra tras haber cortado dos orejas en Calasparra y con la moral por las nubes, lo intentó todo, tanto, que el novillo le pegó una voltereta y tuvo que pasar a la enfermería, de la que saldría en un gesto de pundonor para matar a su segundo. En ningún instante pudo desplegar su toreo.
Algo parecido le ocurrió a Roca Rey. El venezolano fueron todo ganas, quiso hacer el toreo bonito con el capote, pero el de Buendía no se prestó en este tercio ni en el último. El novillo no fue nada fácil y lo mejor que pudo hacer tras intentar pegarle algún muletazo por ambos lados, fue el matarlo,
En su segundo el peruano también lo intento, sacando alguna tanda limpia ante las dificultades del utrero, pero no pudo tener continuidad.
Cerraba cartel otro peruano, Joaquín Galdós, quien se tropezó ante una pared. No hubo manera de ligar ninguna tanda ni en el tercero ni el sexto. No se le pudo ver.
Una pena porque el cartel había creado una gran expectación en Peralta.
Ficha del Festejo:
Plaza de Toros de Peralta (Navarra). Lleno en los tendidos en tarde agradable. Se lidiaron novillos de Joaquín Buendía, terciados de presentación y astifinos, de nulo juego, descastados y desrazados.
Antonio Puerta: saludos y silencio.
Andrés Roca Rey: silencio y saludos tras petición no atendida.
Joaquín Galdós: silencio en ambos.
