![[Img #6531]](upload/img/periodico/img_6531.jpg)
![[Img #6532]](upload/img/periodico/img_6532.jpg)
La victorinada cerraba una Feria de Bilbao 2015 marcada por la desigual asistencia a los festejos. Este domingo Rafaelillo –sustituyendo al lesionado Ferrera-, Manuel Escribano y Paco Ureña hacían a las seis en punto el paseíllo en Vista Alegre.
Tenía Rafaelillo que consentirle mucho al primero, uno de Victorino que se revolvía pronto tras el muletazo del murciano. Anduvo firme porque era un toro que no regalaba nada y había que consentirle mucho. Le robó algunos naturales con enjundia Rafa perdiendo a espadas la oreja y saludando finalmente una ovación.
Buenos fueron los pares de Escribano ante un toro que debió ir metiendo en el canasto. Se gustó al natural en la primera tanda, en paralelo a las tablas. Humillaba menos que su hermano anterior cárdeno, pero ofreció posibilidades sin llegar a ser una alimaña de Victorino. En los finales, más en corto, le aguantó Escribano para dejar con la espada pinchazo y estocada.
Hizo frente Paco Ureña a un segundo de Victorino que fue cambiando de actitud a lo largo de la lidia. El cárdeno tuvo expresión para ilusionar en el inicio muleteril y Ureña hacerle frente en tandas sin eco en los primeros compases. No tuvo limpieza en los trazos pero sí raza en la proposición ante una embestida brutona y en algunos embroques peligrosa. Apretó el torero lorquino las pilas en el centro del anillo consiguiendo derechazos con calado en el epílogo muleteril. No se aburrió Paco para, tras la estocada fulimante, pasear la oreja.
Con una cambiada en el tercio y verónicas de buen gusto recibió Rafaelillo al cuarto, un toro que picó Juan José Esquivel y que no tenía mal aire ni en el peto ni en la humillada embestida de sus hombres de plata. Se dejó en los primeros compases del trasteo del torero del Barrio del Carmen con una embestida que, aunque irregular, era templada. Le dejó al murciano gustarse al natural en la segunda tanda y sonsacar palmas de emoción de Vista Alegre. Mucha fijeza fue sonsacando el cárdeno, muy pendiente de los movimientos del torero pero se creció Rafael para entenderlo perfectamente en terrenos y distancias. Le bajó la mano y se puso en el sitio el torero para dejar una estocada defectuosa final.
Tenía buen aire de salida el quinto, un toro que tras las dos varas preceptivas tuvo peligrosidad ante el capote de la cuadrilla de Escribano. Prendió mientras lo lidiaba a Juan José Domínguez para, tras la una fortísima voltereta durante el tercio de palos de Manuel, meterle el pitón en el muslo izquierdo y ser conducido rápidamente a la enfermería. Se encontró Escribano con dificultades pero con un tranco que iba a más, más agradecido que su hermano anterior y al que le sonsacó momentos templados el de Gerena. Dejó una estocada desprendida que le privó de tocar pelo.
No podía obligarle mucho Ureña al sexto, un toro que requería media altura para que no perdiera las manos. Tuvo el tranco noblón del buen cárdeno, pero no se terminaron de entender Paco y el de Victorino Martín mientras sonaba el pasodoble Manolete. Por la izquierda sonsacó tandas de mejor gusto y cantadas, aunque de uno en uno, por el respetable. Se vino abajo un toro más humillado y largo en los finales que en el inicio de faena. Le dio la oreja tras un estoconazo.
FICHA DEL FESTEJO
Plaza de toros de Vista Alegre, Bilbao. Última de las Corridas Generales. Corrida de toros. Un tercio de entrada.
Seis toros de Victorino Martín.
Rafael Rubio «Rafaelillo”, ovación y ovación.
Manuel Escribano, ovación y ovación.
Paco Ureña, oreja y oreja.
Cultoro.com para Elmuletazo.com
FOTOS: EMILIO MÉNDEZ
