La no actuación de Rafaelillo el domingo en Alicante, por estar lesionado, ha abierto la veda a la rumorología y empiezan a señalar las relaciones entre el torero y su apoderado Lionel Buisson. El Muletazo solo puede decir que el trato del francés hacia este medio y su dirección ha sido y es exquisito, lo que no quita que algunos lo culpen de que Rafa no toree en Murcia, no lo hiciera en Calasparra, se quedase fuera de Castellón, Sevilla, Fallas… y que pudieran existir diferencias entre las partes, diferencias, que el torero niega y ni siquiera insinúa, pero que podrían ir por la cantidad de los contratos.
Rafa cumple el año que viene 20 años de alternativa y Buisson sabe que el torero quiere aprovechar el tiempo que le quede. Según el francés la carrera de Rafa debe acabar como la de Juan Mora, con el reconocimiento del toreo, un puesto en el mundo del toro tremendamente digno y su futuro económico garantizado. Para eso, no se pueden cobrar los mínimos. Rafa no quiere jugarse la vida por tres o cuatro mil euros, y buscar la garantía al futuro de sus hijas y al suyo propio.
