Aunque El Muletazo fue el primer medio a las 11.15 minutos de la mañana de ayer en dar la noticia principal de su periódico y más de una docena de twits anunciando que Rafaelillo no toreaba en Alicante, así como los digitales a nivel nacional que fueron reproducidos por alguno local, muchos aficionados por eso de la festividad no se enteraron de que Rafaelillo no toreaba hasta que llegaron a las taquillas de la plaza de Alicante.
Ante el dilema de sacar o no la entrada, lo hicieron principalmente para ver la corrida de Adolfo Martín, y en absoluto salieron defraudados de la misma, ya que fueron testigos de cómo Escribano y Palazón le cortaban siete orejas. Las cinco conseguidas por el de Gerena, lo encumbra, en un festejo en el que si hubiese toreado Rafa amén de matar un toro menos, el de Murcia hubiera salido a por todas y a poner cada cosa en su sitio a modo de revancha con respecto a lo ocurrido en Valencia hace una semanas.
