El apoderado francés de Rafaelillo ha sido posiblemente el hombre que más ha hablado con Angel Bernal en las últimas horas para intentar ponerle el cerrojazo a la feria, buena Feria, que quiere hacer Angelito. Lionel hizo su oferta al empresario murciano y este quedó en contestar, algo que al cierre de esta edición no se ha producido. Es curioso, que todos los años surjan problemas con la contratación del murciano, un torero que debe ser fijo en la Feria, pero que un día un calentón de Bernal, por muchos premios y apoyos que tenga, se puede quedar en la calle.
Rafa juega sus bazas. El indulto de «Operario», el premio al Valor, la gran faena al toro de Miura en Madrid, el estar ahora en julio en Valencia… mientras Bernal que es un excelente jugador de póker espera su momentos, pero lo peor es que el tiempo se está acabando, que tiene un embite sobre la mesa y que por consiguiente la última palabra es la suya.
