El que no tenía sitio en Calasparra el 30 de julio en una corrida concurso, pues miren por dónde según adelanta nuestro compañero Fran Pérez, lo ha encontrado en una plaza de poco relieve, en una Feria que no significa nada, ante un encierro de Núñez del Cuvillo, con el reconocimiento que en su tierra murciana (a la que pertenece Calasparra) no se le da, queriéndolo contratar por medio de intercambios, y privando a la afición de esta Comunidad, el verlo en «estado puro».
La plaza que no tiene relieve, es la de Valencia. En una Feria, la de Julio, que tampoco tiene importancia; no enfrentándose en un mano a mano en una corrida de Núñez del Cuvillo, sino a la de Miura; no toreando con espadas que aquí no dicen casi nada, sino con Escribano… y ahora pongámonos a soñar: triunfo rotundo de Rafa y silencios para López Chaves. Qué argumentos tendría Pedro Chicote, después de pasarse por el forro artículos de opinión, información, noticias…. ante los medios de comunicación y la afición calasparreña?
El cartel tiene atractivo después del triunfo del murciano en Madrid sin cortar orejas, y es que Rafaelillo se ha convertido en un «grano» para el nuevo empresario de Calasparra. Una feria torista en la que se lidia una corrida de toros de concurso, sin tener encaje el torero de la tierra que más veces se enfrenta en una temporada a encastes de estas características, es de pecado mortal.
Deseamos que a Rafa le salga yodo bien en Valencia y a la afición calasparreña le ocurra lo mismo en esta corrida en la que ha habido un fiasco colosal.
