A las puertas de la salida a hombros se quedó ayer Filiberto en Trillo, en una novillada que no pasará a la historia, por la poca colaboración de los novillos El Cotillo y Hermanos Collado Marín, a los que tan solo les salvo la presentación, porque colaboraron muy poco con los toreros, parados, auténticos marmolillos, sin transmisión…
A Joao Moura, le tocaron dos de Rio Grande que tampoco fueron un prodigio para el caballista portugués. El hijo del que fuera gran rejoneador luso, demostró una buena doma, tener un cuadra digna y siempre buscó en sus dos oponentes la ortodoxia con rejones de castigo, banderillas al quiero, rosas… y solo con los rejones falló, matando a su primero de un rejón trasero y caído, lo que valió una oreja. Y a su segundo de dos pinchazos caídos, echándose el novillo.
Ya en lidia normal le correspondió a Filiberto un novillo de El Cotillo, falto de fuerzas y transmisión, lo que obligó al murciano a hacer un esfuerzo y estar muy por encima de él, sacándole buenos muletazos con ambas manos, de los pocos que tenía. Mató de pinchazo y más de media, y se le concedió una oreja.
Su segundo tuvo menos virtudes que el primero, y el de Calasparra estuvo ahí, intentando hacer el torero que lleva dentro, personalmente nos gustó, pero faltó posiblemente transmisión. Todo lo hizo bien menos matar. El público le pidió la oreja y tras serle denegada por el palco le obligó a dar la vuelta al ruedo, dejando en esta plaza una excelente sensación.
Al colombiano Juan de Castilla, le tocaron dos novillos de Hermanos Collado Ruiz. En su primero por las características de su oponente no pudo ligar ni una sola tanda de muletazos. Estuvo habilidoso con la espada cobrando una estocada en el «rincón de Ordóñez» que le valió poder pasear una oreja.
En su segundo, la faena pareció calcada a la del tercero y tuvo un final similar al mismo, lo que le valió otra oreja, alzarse en triunfador de la tarde y salir a hombros por la puerta grande.
Como decíamos al principio de esta crónica no fue una novillada de las que hacen afición pese a la mostrada calidad del murciano Filiberto y las ganas de un Juan de Castilla que no tuvo enemigos delante.
Ficha del festejo:
Trillo (Guadalajara). Novillos de Río Grande (1º Y 4º) y El Cotillo (2º y 5º) y Hnos. Collado Ruiz (3º y 6º). Joao Moura hijo, oreja y ovación; Filiberto, oreja tras aviso y vuelta al ruedo tras aviso y Juan de Castilla, oreja en ambos.
JUAN DE LEON
