Éxito rotundo en Caravaca: público, toros, indulto, orejas, rabos y buen toreo

[Img #5600][Img #5601][Img #5602][Img #5603][Img #5604][Img #5605]El mundo del toro volvió a dar todo un ejemplo de solidaridad demostrando que está a años luz de quienes lo quieren abolir. Gran ambiente en los tendidos, repletos de niños, en tarde festiva y agradable, para disfrutar de los toros y para contribuir con su aportación a ayudar a Las Hermanitas de los Ancianos Desamparados de Caravaca de la Cruz. Así se hace afición. Asistieron al festival el recién elegido alcalde José Moreno Medina del partido socialista, quien estuvo acompañado por los líderes del Partido Popular y Ciudadanos, dando ejemplo de solidaridad, unión, compromiso con su pueblo y apoyo a la tauromaquia.

 

Abrió plaza Finito de Córdoba ante un novillo que le permitió dibujar algunos lances a la verónica con el personal sello que le caracteriza. El utrero no llegó a entregarse en la muleta pero aun así pudimos ver a un Fino con ganas de gustarse y gustar. Cuando ya no pudo sujetar más al novillo que acabó rajándose, ejecutó una serie en la puerta de chiqueros repleta de torería. Notable labor que emborronó con el descabello. Aun así recogió en los medios una unánime ovación.

 

Rafael Rubio “Rafaelillo” regresaba a nuestra región una semana después del faenón a un Miura en Las Ventas de Madrid. El del barrio del Carmen volvió a demostrar que solo sabe torear con verdad. Recibió al utrero con 2 largas cambiadas marca de la casa y luciéndose con el capote. El novillo tuvo en todo momento una virtud y esa fue la de la humillación. Por lo demás tenía sus teclas que tocar y Rafaelillo lo hizo. A base de administrar los tiempos y de templanza, lució al novillo en una faena llena de clase en la que destacó una serie de naturales en la misma boca de riego que recordó a la afición que este torero no solo sabe lidiar y poderle a los Miuras, sino que también sabe torear como solo lo saben hacer los elegidos. Tras pinchar cobró una estocada de efecto fulminante y paseó las 2 primeras orejas del festejo.

 

Antonio Ferrera sorteó en tercer lugar un novillo muy bien presentado y de hechuras distintas a las de sus hermanos pero que también sirvió para el lucimiento del diestro. Puso en pie a los caravaqueños con 3 pares de banderillas vibrantes. En el último tercio, el de Sánchez-Dalp se rajó pronto por lo que tuvo que sacar sus mejores recursos para sacarle partido. Intercaló buenos naturales con circulares y adornos vistosos. Mató de pinchazo y casi entera y le fueron concedidas las 2 orejas.

 

En cuarto lugar y tras la merienda, regresa a su plaza Antonio José “El Rubio”, volvió a sentirse torero ante los suyos a la espera de que puedan surgir oportunidades de mayor eco, y en absoluto desentonó en este cartel de lujo.  Pudimos ver a un Rubio dispuesto y  valiente pero también gustándose tanto con el capote como con la muleta. Sacó muletazos templados y con ritmo y sobre todo destilando torería y felicidad en cada instante. Resultó prendido al iniciar una serie de manoletinas al final de la faena y también al entrar a matar por segunda vez. Se le atragantó el descabello y necesito de los mismos intentos que Finito de Córdoba. La faena fue premiada con una oreja  y el reconocimiento de afición caravaqueña a su torero.

 

A continuación compareció el sevillano Daniel Luque. Tanto en el saludo a la verónica como en el quite se gustó demostrando que es uno de los matadores de toros que en la actualidad mejor maneja el capote.  La faena con la muleta fue de menos a más por ambos pitones. El novillo cada vez tomaba mejor la muleta embistiendo a cámara lenta y haciendo posible que pudiésemos ver naturales que parecían auténticos carteles de toros. Fue muy buen novillo “Lúbrico” y tuvo la suerte de que enfrente estuviese un matador de toros comprometido y con ganas de hacer algo grande. Mandó parar la música para centrarse en el toreo al natural  aprovechando que el novillo cada vez iba a más. Aun quedando inédito como los demás en el caballo, no cabe duda que “Lúbrico”, puro Núñez de la rama Villamarta de la ganadería,  tuvo bravura, mucha calidad y siempre fue a más. El público pidió el indulto con fuerza, el ganadero estuvo de acuerdo y el indulto se concedió. Simuló la suerte de matar y le fueron concedidos los máximos trofeos de forma simbólica que paseó ante el clamor de la afición.

 

En último lugar actuó el novillero Filiberto. Tras el momento vivido tenía el de Calasparra el compromiso de no desentonar y en absoluto lo hizo. Su novillo estuvo a la altura en presentación del de sus compañeros de cartel pero fue el que menos fuerza tuvo. Filiberto volvió a demostrar las condiciones que atesora: Mano baja, temple, despaciosidad y toreo clásico. Además la afición pudo verle estar variado y lucido con el capote en una faena llena de elegancia, torería, entrega y despaciosidad. Ejecutó naturales y derechazos templados, circulares con las zapatillas pegadas al alberto y cerró su actuación con unos brillantes ayudados por bajo. Tras matar de casi entera en buen sitio y descabello, a sus manos fueron a parar los máximos trofeos para finalizar una tarde para el recuerdo.

 

Ficha del festejo:

Plaza de Toros: Caravaca de la Cruz

 

Festejo: Festival picado a beneficio de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados.

 

Reses: Novillos de la ganadería de González Sánchez-Dalp. Correctos de presentación excepto el primero. Destacó el bravo y repetidor quinto, herrado con el número 71 de nombre “Lúbrico”  que fue indultado. Los demás: Primero y tercero rajaditos pero con calidad; segundo con transmisión; cuarto manejable y sexto flojo pero manejable.

 

Matadores:

 

Finito de Córdoba: Ovación con saludos

 

Rafaelillo: 2 orejas

 

Antonio Ferrera: 2 orejas

 

Antonio José “El Rubio”: 1 oreja

 

Daniel Luque: 2 orejas y rabo simbólicos

 

Filiberto: 2 orejas y rabo

 

 

Entrada: Más de tres cuartos.
 

Pedro M. Mellinas

 

Fotos: Raspa

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