Enrique Portillo, uno de los toreros actuantes en «Los Felices» y coordinador del festejo junto a los organizadores que no eran otros que AEESMUR y a la Asociación del Síndrome de Angelman, y que vivió en primera persona todo lo ocurrido durante el sábado y el domingo con respecto a los permisos de esta Fiesta Campera, ayer señalaba a nuestro periódico que:
«Hay que ser mala persona y mal aficionado, no querer a la Fiesta… para que Cañitas hiciera esto. Se trataba de una Fiesta Campera Solidaria, privada, sin ánimo de lucro en donde los toreros han venido sin cobrar nada, incluso regalando novillos, yo he puesto mi trabajo e ilusión para que se recaudase lo más posible para estas entidades que necesitan ayuda… ¡y te vienen con esto!
Portillo fue más contundente al señalar que «pese a todo eso de ser un festejo privado, de los muchos que se celebran, teníamos nuestro seguro, el pago de tasas a veterinarios, ambulancia, médicos… era una cosa entre amigos en donde todos nos conocíamos… y es que, si la gente cree que los enemigos de la Fiesta están fuera, se equivocan, los tenemos entre nosotros. En el festejo del domingo había no menos de 100 niños que se aproximaban por primavera vez a, los toros. Esto es hacer afición y es vergonzoso que existan personas que estén en contra de esto creando problemas y polémicas».
