Éxito artístico en «Los Felices» cuyo festejo vendrá acompañado de polémica

[Img #4980]Es posible que la «caja de los truenos» se abra en las próximas horas, y su sonido llegue no sólo a los tímpanos de quien con nombre, apellidos y rúbrica interpuso una denuncia por la no existencia legal de documentación que permitiese celebrar el festejo anunciado en «Los Felices» ayer domingo, lo que motivó que ya el sábado agentes de la Policía Nacional de Molina de Segura pidieran papeles a los organizadores, quienes alegaron que para un festejo de estas características (Fiesta Campera Solidaria) solo eran preceptivos los recibos de pago de las tasas de veterinarios, que mostraron ayer mañana cuando un coche del mencionado cuerpo se presentó con los agentes antes de paseíllo. Pero tras esa persona han podido haber otras que lo animaron a denunciar, y también sus nombres están en boca de los taurinos.

 

La denuncia no llegó a más que a la petición de documentos, y el festejo se celebró. Ahora será la autoridad competente la que tras los informes policiales intervenga o no para sancionar. No es la primera vez que esto ocurre. Hace unos años en un festejo que también iba a celebrarse en esta plaza, que estaba prácticamente gestado… movimientos similares hicieron desistir a sus organizadores a lo que se «amenazó» con una alta sanción si tiraban hacia adelante.

 

No es la primera vez que esto ocurre, ya que la interpretación de la normativa es aplicada de manera diferente según el caso y las circunstancia. Esto es uno de los grandes errores que deberían estar subsanados si existiese un Reglamento Taurino en esta Región, ya que la misma tiene competencias para hacerlo, o que la Mesa de la Tauromaquia pudiera intervenir ante el legislador, dando su visto bueno a Días del Socio, Fiestas de Peñas, Festejos Taurinos Solidarios… en los que se suelen matar reses, hacerse carteles, venderse «invitaciones», anunciar o no cuadrillas… O se mide a todos por igual, o mal vamos.

 

No será EL MULETAZO el que se oponga al complimiento del Reglamento, todo lo contrario. Lo que sí dice este medio es que están pasando cosas raras, que por revanchas, venganzas o desaires, unos lo hacen bien y otros mal, cuando ambos hacen lo mismo. De todas formas, Enrique Portillo, parte de la organización de lo de ayer en «Los Felices» está dispuesto a soltarse la lengua esta semana, y ahí es donde pueden saltar chispas. La Fiesta, no gana nada con estas cosas, y no hace falta mirar a los antitaurinos cuando los enemigos de la misma están dentro de ella.

 

Unas trescientas personas se dieron cita en los tendidos de la plaza de Manolo Cascales para presenciar este festejo, lo que equivale a un cuarto de plaza, por lo que poco dinero podrá ser destinado a  AEESMUR y a la Asociación del Síndrome de Angelman. Falló el público pero no la torería ni el buen juego de los novillos.

 

Se vieron cosas enormemente interesantes, como Jorge Ibáñez quien se sintió, se entregó y gusto, demostrando estar más que toreado y puesto. Ser ganadero tiene estas cosas, no se pierde ningún sitio.

 

Entendió a la perfección a su novillo y estuvo bien con los aceros.

 

No se le quedó atrás su amigo Rubén Pinar. El manchego es un pedazo de torero y disfrutó ante su oponente como lo hizo el público viéndolo.

 

Bien, muy bien  Miguel Tendero, sobre todo con el capote, pero luego supo templar y sentirse con la muleta.

 

Un gran esfuerzo hizo Enrique Portillo, tanto tiempo apartado de los ruedos, pero mostrando la personalidad y estética que siempre tuvo. Pego un par de tandas de naturales bajando la mano y llevando muy toreado al de «El Cotillo», que fue el novillo con mayor presencia, magníficas.

 

Cerró cartel Alejandro Caravaca, un novillero con caballos al que vimos debutar y como su carrera se acababa al día siguiente, pero Alejandro tiene un buen concepto del toreo. Quiere hacer las cosas bien, darle el pecho a su oponente, templarlo, rematar el muletazo en la cadera… un buen torero que es un gran desconocido para la afición de su tierra.

 

Orejas en plural para todos, rabos para Pinar, Portillo y Caravaca, y vuelta al ruedo para un novillo de El Cotillo, otro de Casanueva y uno de Nazario Ibáñez.

 

De todas formas, como apuntamos al principio de esta crónica, el festejo de «Los Felices» no terminó ayer. Tendrá secuelas. Al tiempo.

 

Fotos: GUILLERMO LORENTE

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